La Fe en Dios

¿De dónde viene el universo? ¿Por qué existo yo?  Estas preguntas, y otras similares, exploran el significado y propósito de nuestras vidas.  Confiar en Dios y su amor llena el vacío que muchas veces sentimos en el mundo.  Estos artículos exploran los principios de la fe en Dios y dan aliento a aquellas personas que quieren conocer más a Dios cada día.

La cosa más asombrosa acerca de la fe es sencillamente lo simple que es. A diferencia del dinero o las grandes obras de arte, las cuales son muy difíciles de duplicar, son las variadas formas de fes falsas las que son complicadas, mientras el genuino artículo es realmente muy simple.



Sin una visión que explique por qué hacemos lo que hacemos, terminamos con una vida sin sentido.  Pero si miramos más allá de nosotros mismos, podemos descubrir más de la verdad que nos hará libres para vivir vidas llenas de significado y propósito.



Cuando pensamos en el concepto de la eternidad, nuestras vidas parecen ser tan pequeñas e insignificantes.  Pero la historia humana recién empieza y podemos encontrar nuestro lugar en un plan eterno.

Muchas personas rechazan la religión por ver la hipocresía de gente que dice creer en Dios pero que vive como si no lo creyera.  La solución no es rechazar a la fe en Dios sino verdaderamente creer nosotros mismos.

Es fácil pensar que nuestro énfasis en la sinceridad y obediencia a Jesús es una divergencia radical de una enseñanza cristiana más fundamental sobre la fe y la gracia.  En este estudio, concentramos en el concepto de la sinceridad y cómo se relaciona a "la fe".



Es entendible que algunas personas tengan dificultades en creer, y que se inclinen al agnosticismo o ateísmo.  Pero hay algo que le da sentido a todo...

¿Por qué hay tantas religiones diferentes, cada una diciendo que tiene la razón y que las demás están equivocadas? ¿Existe una sola verdad? ¿O podemos aceptar que cada uno tiene la razón de su propio modo? Este artículo intenta contestar esas preguntas y explicar el concepto de las doctrinas de conveniencia.

Dios es soberano.  Él hace las reglas, y las rompe si así lo decide. No debemos engañarnos a nosotros mismos en pensar que Dios tiene que ajustarse a nuestras interpretaciones de sus reglas, y conformarse a nuestro entendimiento de lo que es el amor.



La fe de ayer no es lo suficientemente buena para hoy. El entendimiento de ayer no es lo suficientemente bueno para hoy. Y la salvación de ayer no es lo suficientemente buena para hoy. Tan pronto como crees que ya lo sabes todo, lo pierdes. La relación que Dios está buscando es una de continua dependencia de Él, un continuo reconocimiento de nuestra falta de mérito, una continua apertura a las nuevas revelaciones de Él.



Una de las preguntas más conocidas por los siglos con respecto a Dios y nuestra relación con Él.  ¿Por qué permite Dios el sufrimiento?  Este artículo comparte algunas ideas basadas en nuestra propia experiencia de seguir a Cristo.



Creer en la existencia de Dios parece algo sencillo y pequeño.  Pero cuando uno lo cree de verdad, lleva a cambios en nuestra vida.  Sin evidencia de esos cambios, es dudoso que realmente tengamos fe, aun cuando lo afirmamos con palabras.

No somos solamente granos de arena dispersos en los vientos de la eternidad; se nos ha dado la habilidad de tomar decisiones, decisiones que tienen consecuencias eternas.



Lo que la gente buena más teme es desviarse. Estamos constantemente en guardia contra los trucos que el diablo puede usar para descarrilarnos de nuestro trabajo número uno de permanecer fieles a Dios.  Pero algunos de los "carriles" a los que nos aferramos no cayeron del cielo ya formado. Los hicimos nosotros mismos.

Las personas que temen tomar riesgos nunca llegan a ningún lado.  Pero la fidelidad pagará grandes ganancias al final.



Este artículo fue escrito por George Scullin, del 'The People of the Living God' (El Pueblo del Dios Viviente) en Tennessee, U.S.A.  Lo hemos editado un poco.



Es dudoso que podamos ignorar las reglas de Dios y todavía exigir la vida eterna.  Sin embargo, así vive la mayoría del mundo.

Dios no quiere que nada sea más importante para nosotros que servirlo a Él. Y es nuestra meta como cristianos animar a las personas a dar el control total de sus vidas a Dios.



Un cuento sobre viajar en un tren, descubrir que nos lleva a la destrucción, y que hay una alternativa.