"Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?" (Lucas 18:8)

En el estado isleño de Tasmania en Australia solía haber un perro nativo, llamado "tilacino" o "tigre de Tasmania", debido a las rayas blancas y negras en la mitad posterior del animal. El último espécimen conocido murió en cautividad hace más de 50 años atrás. Sin embargo, ahora se habla de clonar más tigres de Tasmania por medio del ADN tomado de un espécimen preservado. Los embriones podrían ser implantados en otros perros, hasta que un grupo de tigres de Tasmania sea producido.

La película "Parque Jurásico" fue basada en un concepto similar para traer de regreso a los dinosaurios. Sea o no que semejante logro fuera una posibilidad científica real, no hay duda de que la única forma de traer de nuevo a una especie extinta sea contar con algún espécimen confiable (u otro vínculo con el original), desde el cual se podrían hacer copias.

Desafortunadamente, el mundo actual está atravesando un tiempo en el que la fe genuina está siguiendo el camino de los dinosaurios. Hoy la gente tiene algo a lo cual llaman "fe", pero es casi universalmente una falsificación de lo verdadero. Debido a eso, vamos a intentar dar una descripción en este artículo de lo que se trata la fe genuina, así el mundo no se quedará sin un vínculo a lo verdadero, aun si todos los poseedores genuinos de la fe se extinguieran.

La cosa más asombrosa acerca de la fe es sencillamente lo simple que es. A diferencia del dinero o las grandes obras de arte, las cuales son muy difíciles de duplicar, son las variadas formas de fes falsas las que son complicadas, mientras el genuino artículo es realmente muy simple.

Para entender las diferencias entre la fe genuina y las falsificaciones, piensa en la diferencia entre las palabras "creer" y "creencia". Cuando utilizas la palabra "creencia" se evoca la imagen de una declaración formal, comúnmente una que ha sido cuidadosamente considerada, que declara, a menudo con una jerga legal, exactamente lo que alguien cree sobre un tema en particular. Eso describe bastante bien a las falsificaciones. El mundo está abarrotado con varios "sistemas de creencias", pero estos nos dicen muy poco acerca de la fe genuina. De hecho, nuestra experiencia ha sido que la línea final de todos los tan llamados "sistemas de creencias cristianos" es que ellos invariablemente se oponen a la fe genuina en Jesucristo. Explicaremos más de esto más adelante.

Pero primero, considera la palabra "creer". La usamos todo el tiempo, con muy poca confusión acerca de lo que significa. Es asombrosamente simple. Cada vez que alguien dice algo, tú le crees o no le crees. Jesús describió la fe como una pequeña semilla que crece hasta ser un árbol enorme. Él estaba diciendo que el simplemente creer las cosas que Él dijo parece tan insignificante que la mayoría de las personas se inclinan a pasarlo por alto e ir en pos de algo más complicado para describir la fe en Jesús. Pero si tan sólo le creyeramos a Él cuando dice algo, de ahí mismo crecería todo lo que Dios realmente quiere ver en sus seguidores.

Es una pena que la mayoría de las traducciones de Juan 3:16 digan "... para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.". Tenemos una fuerte sospecha de que la palabra "en" ha sido insertada ahí por algún escriba celoso que se opuso él mismo a la palabra "creer". La palabra "en" da la impresión de que solamente necesitamos creer en la existencia de Jesús y entonces tendremos la vida eterna.

Santiago dice que incluso los demonios tienen esa clase de fe. (Santiago 2:19) Él argumentó, en cambio, a favor de la fe que "obra". (Santiago 2:18) Lastimosamente, las personas que predican Juan 3:16 más fuertemente, también argumentan fuertemente en contra de casi todo lo que Santiago escribió, y en contra del concepto entero de que las "buenas obras" tengan algo que ver con la salvación. Sus falsos sistemas de creencias atacan sistemáticamente la idea de simplemente creerle a Jesús, y luego actuar en coherencia con aquello que Él dijo. Como dijimos más arriba, los falsos sistemas de creencias que supuestamente están construidos sobre "creer en" Jesús, todos ellos parecen oponerse a "creer a" Jesús. Ellos tienen formas elaboradas de justificar sus tradiciones, pero ninguna de ellas proviene de las enseñanzas de Jesús mismo.

¿Nos dijo Jesús que construyamos enormes catedrales, que le pidamos que entre en nuestros corazones, que bendigamos bombas y nos involucremos en política mundana? Lo que existe hoy en el nombre del cristianismo tiene muy poca semejanza con los primeros cristianos.

Por supuesto, si la Biblia realmente enseña que la fe es un sistema de creencias más que una fe como la de los niños en las cosas que Jesús dijo, entonces quiénes somos nosotros para discutir contra ésto? Pero echa otro vistazo al capítulo 3 del evangelio según Juan, para ver si ésto es lo que realmente enseña.

Cree en Jesús si lo quieres. Cree sobre Él también si lo quieres. Pero a menos que simplemente "creas a Él", estarás perdido. ¿Y cómo podemos decir que creemos las cosas que Él dijo, cuando nuestro sistema de creencias dice que no debemos tratar de obedecer las cosas que Él dijo o perderemos la salvación? Tendrás que desechar las falsificaciones para poder encontrar lo verdadero.

(NOTA: Algunas traducciones de hecho tienen la palabra "obedecer" en la segunda mitad de Juan 3:36, en lugar de "creer", lo cual sustenta más lo que hemos estado diciendo. "El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no obedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él.") La verdadera fe en Jesús significa creer todo lo que Jesús dijo. Y la verdadera fe en Dios es creer todo lo que Dios dice. Como dice la canción "Confía y obedece, porque no hay otra forma de ser feliz en Jesús, que creer y obedecer".

La verdadera fe simplemente lleva a la obediencia. Si yo dijera que hay una bomba en la habitación y que va a explotar en 10 segundos, tú no te sentarías y tendrías un debate acerca de eso. Tu fe en lo que he dicho se transformaría instantáneamente en acción. Saldrías corriendo de la habitación. Uno podría decir que tu fe en lo que dije te salvó. Pero habría muy poca diferencia entre decir eso y decir que tu acción (por ejemplo, la acción de abandonar la habitación) te salvó también. Fue una acción basada en la fe.

Martín Lutero una vez dijo "Fe y obras son dos caras de la misma moneda. No puedes separar una de la otra más de lo que puedes separar la capacidad de dar luz de la llama de una vela". Como Santiago lo expuso, si no hay obras (u obediencia), es evidencia de que no hay fe. Y como Pablo dijo, en Efesios 2:8-9, si no hay fe, no hay gracia, porque la gracia de Dios está solamente disponible "por medio de la fe".

Cuando recuerdas estos dos puntos, se vuelve fácil ver que cualquier enseñanza acerca de la gracia sin obras (o peor aún, cualquier enseñanza acerca de que la gracia se opone a las obras) está basada en un falso sistema de creencias, y no proviene de la fe genuina en Jesús.

Ésto es practicamente todo lo que tienes que saber acerca de la fe. Fe en Jesucristo significa creer todo lo que Jesús dijo. Al momento, todavía hay Biblias alrededor, si tan sólo la gente las abriera y se dirigiera a los cuatro evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan) para leer las cosas que Jesús dijo. Una y otra vez Él dijo cosas que requieren una fe genuina en Dios por parte de las personas para literalmente hacerlas, lo cual es el por qué la fe falsa es mucho más popular.

Lo que Jesús dijo es tan simple y tan claro que ni siquiera necesitamos elaborar sobre la mayoría de sus enseñanzas. Tenemos la confianza para decirte que simplemente abras el libro, lo leas y luego lo hagas. Son las falsificaciones las que debieran darte complicadas explicaciones acerca de cómo las enseñanzas de Jesús no significan realmente lo que claramente dicen. Cuando Jesús dice "Ama a tus enemigos", son las falsificaciones las que tienen que explicar cómo eso significa que tendríamos que tener ejércitos poderosos que estén preparados para matar a nuestros enemigos. Hemos citado con frecuencia a Lucas 14:33 ("Así, pues, cualquiera de ustedes que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.") tal como aparece en la versión Reina Valera 1960 de la Biblia, sólo para encontrar a personas que responden con "Bueno, esa es tu opinión". No, no es nuestra opinión. Es la opinión del Dios Todopoderoso, expresada a través de Su Hijo. Es su requisito incondicional para todo aquel que desee seguirlo. El mismo "todo aquel" que aparece en Juan 3:16. Todo aquel que le crea (y actúe correspondientemente, por supuesto) no perecerá. Pero si no le crees, no verás la vida, y la ira de Dios estará sobre ti.

Este artículo ha sido enviado como un mensaje en una botella a un mundo que ha sido casi totalmente desprovisto de la fe genuina. Si lo encuentras, y si crees lo que se está diciendo, puede traerte vida nueva. Estamos orando para que lo encuentres y creas lo que está diciendo. El resto está ya programado dentro de la pequeña semilla de fe.


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