El Mensaje - Las Palabras Radicales de Jesús


430. Padre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo para que él pueda traerte gloria; pues tú le has dado autoridad sobre todo hombre y mujer en la tierra para que él pueda dar vida eterna a los que tú le has dado.

431. Y esta es la vida eterna: Que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a mí, a quien tú enviaste.

432. Yo te glorifiqué en la tierra, completando el trabajo que me diste para hacer. Ahora, Padre, revela mi gloria mientras estoy en tu presencia, la gloria que yo tuve contigo desde antes del principio del mundo.

433. Yo he manifestado tu esencia a estas personas que me diste del mundo. Ellos eran tuyos y tú me los diste a mí. Ellos han obedecido tu palabra. Ahora ellos saben que todo lo que me has dado viene de ti. Yo fielmente les he transmitido las palabras que me diste. Ellos las han creído y han llegado a conocer verdaderamente que vine de tu parte, y confían plenamente que tú me enviaste.

434. No oro por todo el mundo, sino solo por aquellos que son los que tú me has dado, pues verdaderamente ellos son tuyos. Todos estos que han creído en mí, son tuyos, y ellos me honran.

435. Yo ya no estoy en el mundo, sino que estoy contigo, pero ellos todavía permanecen en este mundo. Padre, guárdalos por el poder de tu nombre; para que todos tengan unidad, como nosotros tenemos unidad.

436. Mientras estuve en el mundo con ellos, yo los mantuve en tu nombre; los guardé y ninguno se perdió (excepto el condenado, para que se pudieran cumplir las Escrituras). Digo estas cosas, para que ellos puedan experimentar la medida total de mi gozo en sus corazones.

437. Les he dado tu mensaje y el mundo los ha odiado, porque ya no pertenecen a este mundo, así como yo tampoco pertenezco al mundo. Pero no te pido que los saques del mundo, sino que los protejas del mal, porque ya no son del mundo, como tampoco lo soy yo. Purifícalos con tu verdad, pues tu palabra es verdad.

438. Así como tú me enviaste al mundo, también yo los envío a ellos al mundo. Y por su causa, yo me consagro para que ellos también puedan consagrarse en la verdad.

439. No oro solamente por estos, sino también por los futuros creyentes, quienes vendrán a creer en mí por el testimonio de ellos. Permite que tengan verdadera unidad, como tú y yo la tenemos; que como tú estás en mí y yo en ti, así ellos estén en nosotros, para que el mundo pueda creer que tú me enviaste.

440. Yo les he dado la gloria que tú me diste; para que ellos tengan unidad, así como nosotros tenemos unidad. Yo en ellos y tú en mí, para que ellos lleguen a estar perfectamente unidos. Con esto, el mundo podrá saber que tú me enviaste y que los has amado a ellos como me has amado a mí.

441. Padre, quiero que los que me has dado estén conmigo donde yo estoy y que vean esa gloria que me diste, porque me amaste desde antes que el mundo existiera.

442. Padre de Justicia, el mundo no te conoce, pero yo sí te conozco, y estos que creen en mí ahora saben que tú eres el que me envió.

443. Yo les he dado a conocer quién eres tú y continuamente te revelaré a ellos, para que el amor que me tienes pueda morar en sus corazones y para que yo también pueda residir en ellos.

444. Así sea.


Referencias:
El Mensaje Menu
 

Escribir un comentario




Completa el rompecabezas abajo y apreta "enviar":