Una de las pocas enseñanzas de Jesús que goza de popularidad hoy en día es "No juzguéis, para que no seáis juzgados" (Mateo 7:1). Sin embargo, la interpretación popular parece contradecir todo lo que Jesús dijo. Y llevado al extremo, haría imposible la vida humana.

Incluso la visión es imposible sin juicio. Un bebé recién nacido solo ve fragmentos de luz y oscuridad hasta que aprende a juzgar qué formas merecen su atención y cuáles ignorar como mero trasfondo. Este juicio es el comienzo de una visión significativa.

Debemos hacer lo mismo con las cosas espirituales si no queremos convertirnos en líderes ciegos de otros ciegos. Y hemos juzgado que las enseñanzas de Jesús son superiores a cualquier otra cosa en existencia.

Pero ¿qué pasa con su enseñanza de "no juzgar"?  Tomando  en contexto los siguientes versículos en el pasaje (Mateo 7:2-5), donde Jesús habla de cómo mejor ayudar a un hermano ver su falla, versículo 1 parece estar diciendo algo más como: "No pienses que no serás juzgado". Tal entendimiento ciertamente encaja mejor con la idea de que seremos juzgados “con la medida con que medís”, y para poder ayudar “sacar la paja” del ojo de un hermano.

No es juzgar lo que está mal, sino juzgar con falsos estándares y ser hipócrita. En Juan 7:24, Jesús dice: "No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio", es decir, "¡juzgarás!".

Hay decenas de referencias a juicios y juzgar en la Biblia.* Casi todos ven el juicio como algo bueno, y la falta de juicio como algo malo. De hecho, la palabra hipócrita proviene de dos palabras griegas que significan “con muy poco juicio”.

El mundo en general, y la iglesia en particular, están en el desastre en el que se encuentran hoy debido a la falta de juicio. "No juzgues" se ha convertido en la piedra angular de un mundo amoral y de una iglesia hipócrita.

El caos resulta si cada uno hace sus propias reglas de acuerdo con sus propias opiniones.

Dos más dos es igual a cuatro. Esa es la verdad. Y si la verdad existe en asuntos pequeños, también debe existir en asuntos grandes. La verdad expondrá las mentiras.

Jesús dijo que sus enseñanzas nos juzgarán en los últimos días (Juan 12:48). Él dice que sus enseñanzas son la piedra angular sobre la cual debe construirse nuestra fe para sobrevivir (Mateo 7:24-25). Él dice que los líderes de la iglesia han dejado sus enseñanzas fuera de su teología (Lucas 12:17). Y él dice que si no dejamos que sus enseñanzas nos juzguen en esta vida, nos pulverizarán en la vida venidera (Lucas 12:18).

Sí, hemos pasado juicio sobre la iglesia. Pero lo hemos hecho sobre la base de las enseñanzas de Jesús, y no sobre tácticas emocionales de miedo o medidas tradicionales de respetabilidad (las bases sobre las cuales las personas nos condenan con mayor frecuencia).

Dejemos que Jesús y sus enseñanzas sean el Juez final de todos nosotros. Porque nos guste o no, ¡así lo serán!  (Juan 12:48)

*Algunos ejemplos: Proverbios 1:7, 10:8, 31:9, Leviticus 19:15, Romans 2:3, Romans 16:17, 1 Corinthians 2:15, 1 Corinthians 5:12, 1 John 4:1, Galatians 6:1-2, Hebrews 5:14


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