Existe una falsificación del reino de los cielos que ejerce una fuerte influencia sobre mucha gente quien, como nosotros, se siente descontento con las religiones, y con el mundo en el que vivimos actualmente. Nosotros la hemos llamado La Fantasía Bohemia. Se hallaba detrás de la generación hippie de los años 60, en donde activistas idealistas decidieron formar un mundo mejor, para marcar el comienzo de la "Era de Acuario". Lamentablemente, el legado hippie se resume en gran medida en una pandemia de abuso de drogas, en un incremento en la incidencia de enfermedades de transmisión sexual (incluido el SIDA) y jeans de diseñadores de alto precio.

Muchos de los "baby boomers" recuerdan nostálgicamente el idealismo de los años 60, cuando se involucraron en protestas contra la guerra de Vietnam, pero si los vieras hoy, te darías cuenta que la mayoría de ellos se han convertido en lo que se manifestaron en contra en aquel entonces.

Hemos tratado de mantener vivo el idealismo, pero sin las drogas y el sexo que terminaron saboteando lo que el movimiento inicialmente fue. Sin embargo, las fantasías de Bohemia continúan afectándonos, tanto dentro como fuera. Las personas sueñan con un mundo en el que no tengan que trabajar, no tengan que seguir reglas, en donde todos vivan juntos y felices, y en donde puedan sentirse espiritualmente superior a los demás simplemente por no hacer nada. Si alguien pudiera encontrarlo, estaríamos encantados de destruir este artículo y unirnos a ellos; pero hasta el momento esto no ha sucedido.

Aunque hemos tratado de relacionarnos con el idealismo del movimiento hippie, tenemos que decir que gran parte de lo que sucedió en los años 60, así como mucho de lo que trata de imitarlo hoy, son simplemente mitos vacíos, falsificaciones del reino de los cielos. Donde hay un verdadero hambre por la verdad, se ha producido una fusión de creencias y recursos, pero lo que hemos encontrado en muchos de los anarquistas y radicales de izquierda, es realmente muy deprimente cuando se observa de cerca.

Mientras que Jesús enseñó la necesidad de que reconozcamos la fe y la sinceridad en otros quienes tienen diferentes creencias a las nuestras, también enseñó cosas que son un anatema para muchas de las falsificaciones Bohemias. Los más idealistas hablan de ayudar a los pobres, y seguramente existen algunos verdaderos humanitarios por ahí. Pero Jesús dijo que la manera de hacerlo, es a través de vender todo lo que tenemos, de dar lo que se recaude a los pobres, y de enseñar a otros a hacer lo mismo. Sin embargo, hasta los idealistas parecen tropezar con estos tres pasos.

Creemos que la mayoría de la oposición que recibimos está directamente relacionada con el hecho de que tomamos muy en serio el tercer paso de las instrucciones mencionadas arriba. Nosotros enseñamos que el mundo entero podría vivir por fe, si sólo dejara de confiar en el dinero para resolver sus problemas, y viviera cada día en obediencia a Dios. Podríamos gestionar caridades multimillonarias si dejáramos de enseñar eso. Hay filas de millonarios listos para donar de su abundancia a cualquier entidad caritativa que esté preparada para halagarlos y NO para decirles que hagan lo que nosotros mismos estamos haciendo, es decir, que vendan todo lo que poseen y se lo den a los pobres.    

Es cierto que el primer paso no suena muy espiritual: "Vende tus posesiones." Las personas siempre dicen que Jesús solo estaba hablando alegóricamente, que en realidad nunca tuvo la intención de que la gente lo tomara literalmente. Pero ¿cómo haces que sea simbólico un mandamiento como este? El vender cosas implica el tener que publicarlas, establecer un precio, regatear un poco, y luego alguien da dinero por ellas. Pero la fantasía Bohemia dice, "Eso es demasiado como un trabajo difícil. Prefiero dejar de hacer esto y luego encontrar las cosas que voy necesitando." Si vives cerca de un supermercado que no le pone candado a sus contenedores de basura, y estás preparado para dormir a la intemperie, tal vez PODRÍAS llegar a sobrevivir. ¿Pero qué sucede con los otros dos pasos: el dar a los pobres e ir por todo el mundo a enseñar esta teoría a otros? Si verdaderamente vas a ayudar a los pobres, entonces Jesús te pide que por lo menos comiences con hacerlo tú mismo. Y Él nos pide que NO le digamos al gobierno qué hacer, sino que le digamos a INDIVIDUOS qué hacer, o sea, que vendan todo lo que posean y se lo entreguen a los pobres, y luego que comiencen a enseñar a otros a hacer lo mismo. Es un ciclo maravilloso para poder transformar al mundo entero en el reino de los cielos; pero ¿quién lo está haciendo?.                                                                      

Vendimos lo que teníamos, se lo dimos a los pobres, y luego continuamos con enseñar a otros a hacer lo mismo. Lo hicimos comunicándolo de boca en boca, dando el ejemplo, y a través de los medios de comunicación, pero también lo hicimos poniendo la teoría por escrito e imprimiendo miles de copias de lo que estábamos diciendo. Sin embargo, una vez más, teníamos posesiones (excepto que esta vez esas posesiones contenían la teoría de lo que Jesús dijo). Así que, nuevamente, comenzamos a "vender lo que tenemos y darlo a los pobres". No solamente teníamos, en las enseñanzas de Jesús, la fórmula para alcanzar al mundo entero, pero también teníamos algo que nos sustentaría en el camino. Aquellos que predican el evangelio, viven de él también, tal cual lo dice la Biblia.

Ah, pero a los Bohemios no les gusta eso. Ellos dicen que ¿por qué no se lo damos a ellos gratis? ¿No solo al pobre, pero al rico también? Nos dicen que son demasiado espirituales para pedir donativos por el mensaje que estamos compartiendo. Y, como resultado, vuelven a decirle al gobierno que lo haga, y solo se concentran en ganarse la vida y sobrevivir por sí mismos.

Es difícil saber cuántos cientos de veces las personas nos han dicho que si vendieran todo lo que tenían y se lo dieran a los pobres, ya no les quedaría nada más para darle a los pobres. Aún no nos hemos encontrado con esa situación. Mientras más damos, pareciera que tenemos más para dar. ¿Por qué? Porque continuamos "vendiendo" lo que tenemos... aun si simplemente implique el pedir amablemente por donativos a todo aquel que pueda contribuir. Y sigamos intentando ser mayordomos fieles de lo que Dios nos ha encargado.  Lo más fiel que somos con el poco que tenemos, lo más Dios parece confiarnos con más responsabilidades y recursos para llevar a cabo Su voluntad.

Sin embargo, esto parece ser lo que aun algunos miembros de nuestra comunidad siguen anhelando evitar. No tiene sentido por qué. Hicimos lo mejor que pudimos en obedecer las enseñanzas de Jesús, inclusive buscando dentro de nuestros propios corazones y preguntándonos si de verdad estamos DISPUESTOS a dar las cosas gratis (lo cual hacemos a menudo cuando queremos estar seguros de que sí ESTAMOS dispuestos a regalarlas), y en el proceso, hemos encontrado que Dios sigue proveyendo nuestras necesidades tan fácilmente como podríamos imaginarlo haciendo en un campamento hippie o centro comunitario. Pero aun así, las personas se quejan y tratan de decirnos que la respuesta se encuentra en otra parte, en otro lugar más 'espiritual'.                                    

Todo lo que podemos decir es que cuando lo hayan encontrado, tal vez puedan invitarnos para disfrutarlo. Mientras tanto, seguiremos predicando y practicando lo que hemos aprendido de Jesús.


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