¿Qué me pasa?  Cuando estoy enfermo me enojo y me pongo de mal humor.  Cuando me critican me pongo a la defensiva.  Cuando alguien me interrumpe me vuelvo impaciente.  Me enoja la injusticia.  El esperar en filas y el papelerío burocrático me hacen sentir que estoy desperdiciando mi vida.

He tenido días buenos.  Días cuando puede terminar las tareas diarias, me sentía bien, escribí unas cartas, recibí buenas calificaciones por un trabajo y terminé jugando un buen partido de cartas con unos amigos.

Trato de orar durante los días malos pero es como si mis oraciones no lograran nada.  En los días buenos me siento cerca de la presencia de Dios.  ¿Por qué no puedo tener más días buenos?

Pero he estado pensando que quizás mis días 'buenos' son los días en los que no logro nada espiritualmente... son más bien 'vacaciones' de la tarea de crecer en amor.  Quizás en el libro de puntajes de Dios solo gano puntos durante los días terribles cuando nada parece ir bien.  Es verdad me enojé; pero aguanté 15 segundos más que la última vez y supongo que gané unos 15 puntos.  Mientras que el día en el quel todo me fue bien no gané ni siquiera un solo punto.  Era solo un descanso entre las batallas.

Santiago 1:2-3 dice, "Siéntete feliz cuando pases por dificultades, sabiendo que tales dificultades te enseñan la paciencia".

Esto no significa que debo ir buscando batallas.  Aún la oración del Señor dice que debo orar para no ser tentado espiritualmente.  Los días buenos son algo por lo cual estar agradecido.  Sin ellos, nunca podríamos aguantar.  1 Corintios 10:13 dice que una de las maneras de ganar las batallas es tomar la salida y huir de ellas.

Pero uno no puede huir de todas.  Cuando me encuentro en medio de una prueba de la cual no puedo escapar, me ayuda recordar que esta es una buena oportunidad para crecer en disciplina, paciencia y capacidad de amar.  Las lecciones que aprendo en medio de estas batallas tendrán valor para toda eternidad.

Durante los días de prueba me doy cuenta de que no soy tan espiritual; pero eso es bueno para destruir mi orgullo también.  Lo importante es tratar de hacer las cosas un poquito mejor que la vez anterior.  Si lo logro, quizás Dios lo verá y anotará mi progreso.

Pero, probablemente te estoy aburriendo con todo esto, ya que es mi problema personal.  ¿O lo es?



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