Liderazgo

Dios quiere que maduremos en nuestro entendimiento y podamos ayudar a los demás.  Primero aprendemos a ser discípulos y luego aprendemos a HACER discípulos. (Mateo 28:19-20)  Esperamos que estos artículos provean consejo y sabiduría para personas que son o están aprendiendo a ser líderes en el reino de Dios.
El reino de Dios no opera por medio de jerarquías a cual debemos someternos sin cuestionar.  Pero esto no significa que no hayan líderes cristianos quienes ayudan a los demás a crecer y madurar.  Este artículo es un estudio bíblico sobre los líderes cristianos, sus cualidades y funciones.

Muchos compiten por ser reconocidos y tener posiciones de influencia.  Jesús nos enseña que el último lugar es el lugar de la bendición.

Hay muchas maneras de discernir si alguien es guiado por el Espíritu de Dios o si tienen motivaciones equivocadas.  Necesitamos prestar atención a estas cosas dentro de nosotros mismos y en los demás para no ser engañados, y para saber cómo manejar cada situación.
Dios quiere que maduremos espiritualmente.  Necesitamos tomar responsabilidad por nuestro crecimiento espiritual y no tratar de esquivar esta responsabilidad por medio de crecer lo mínimo posible, o solamente cuando alguien nos presiona a crecer.

Ser líder es una gran responsabilidad y trae muchas tentaciones.  Si no desarrollamos una fe sincera, no sólo iremos por mal camino, sino que llevaremos a los que nos siguen allí también.

En este artículo nos enfocamos en el tema de la paciencia con respecto a nuestras relaciones el uno con el otro.  En particular, la relación entre un líder cristiano y los hermanos que está discipulando.
Muchas personas quieren ser predicadores y maestros por el respeto que creen que van a recibir a cambio.  Se olvidan de los requisitos más básicos para estas tareas.
Todos tenemos opiniones sobre cómo se deberían hacer las cosas.  Cuando hay diferencias de opinión, hay que reconocer que no todos tienen (ni deberían tener) la misma autoridad en decidir qué opinión se va a seguir.
Algunas personas ven las disciplinas cristianas como una carga pesada. Otras cumplen con sus deberes por obligación y no de todo corazón. Tenemos que siempre mantener la inspiración de nuestro primer amor con Dios (y con los demás) para vivir plenamente en la fe.
Este artículo ofrece consejo a los que son llamadas a resolver un conflicto entre otras personas, especialmente en una reunión de resolución.  Es bastante detallado, y quizás hayan partes que no serán entendidas por personas que no han experimentado la responsabilidad de resolver un conflicto entre otras personas.

Tener que rendir cuentas o hacer que los demás rindan cuentas no es algo popular.  Sin embargo se necesita para crecer espiritualmente y mantener firme la visión del grupo.

Algunas personas piensan que Dios sólo llama a pocas personas.  Otras que no necesitan ser llamadas por Dios para vivir por fe.  En este artículo tratamos con ambos temas.

Jesús dijo que el camino a la vida (eterna) es un camino estrecho, y que muy poca gente lo encontrará. Este no es un mensaje popular en el mundo de hoy.