No penséis que he venido para abolir la ley o los profetas; no he venido a abolir, sino para cumplir.
(Mateo 5:17)

En general, los críticos de la iglesia son considerados enemigos. Pero a menudo ellos no lo son. El establecimiento pensó que las mejoras de Jesús al Antiguo Testamento judío eran su abolición. Es verdad que cuando se cumple un contrato, el contrato pierde su valor; pero el cumplimiento es la meta del contrato. El amor total a Dios y a los demás es el cumplimiento de la ley entera (Mateo 22:37-40).

Porque en verdad os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no se perderá ni la letra más pequeña ni una tilde de la ley hasta que todo se haya cumplido. Cualquiera, pues, que quebrante uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.
(Mateo 5:18-19)

Los mandamientos de Jesús cumplen los mandamientos antiguos.  Así pues, haz y enseña sus mandatos y cumplirás los requisitos del Antiguo Testamento y también los del Nuevo Testamento.

La teología moderna despide los mandamientos de Jesús como poco importantes, diciendo que cualquier persona que intenta obedecerlo a Cristo está intentando trabajar por su lugar en el Cielo. Esto pervierte lo que enseñó Pablo sobre la gracia. Pablo escribió sobre las "cosas difíciles de entender, que los ignorantes e inconstantes tuercen..." (2 Pedro 3:16). Pablo advirtió sobre usar sus enseñanzas como "ocasión para la carne" (Gálatas 5:13), pero los líderes religiosos todavía pretenden tener libertad para desobedecer a Jesús a la vez que predican la sumisión a las disciplinas de sus denominaciones. Pedro y Judas dijeron de tales hombres, "ciertos individuos impíos que convierten la gracia de nuestro Dios en libertinaje; les prometen libertad, mientras que ellos mismos son esclavos de la corrupción." (2 Pedro 2:19; Judas 4).

Porque os digo que si vuestra justicia no supera la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
(Mateo 5:20)

Los fanáticos religiosos parecen ser muy justos pero ellos se enfocan en todos los temas de menor importancia. Ponen la importancia en cosas como asistir a las iglesias y cumplir con las costumbres sociales, pero en cuanto al amar a los demás, son incompetentes.  ¡No es muy difícil mostrar más amor que el Iglesiano!

Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.
(Mateo 5:21-22).

La mayoría de nosotros podemos decir que nunca hemos matado a una persona, pero ¿quién puede decir que nunca ha odiado? Cualquier deseo de lastimar o de hacer sentir inferior a otra persona, viene de la misma fuente que inspira a los asesinos.

Las palabras de condenación pueden hacer gran daño mientras que las palabras llenas de amor pueden lograr milagros. La iglesia hace recordar constantemente a las personas fuera de sus paredes que ellas son 'pecadores'. Pero esto es una mitad-verdad cruel. A los que están dentro de la iglesia se les dice que son pecadores perdonados, lo cual a menudo logra cambios dramáticos en respuesta a la aceptación que reciben. ¡Imagínate lo que podría ser logrado si los cristianos trataran de la misma manera a todos con los que se encontraran en el mundo secular! Al fin y al cabo, ¡Jesús nunca dijo que tuvimos que asistir a las iglesias para ser perdonados!  Es nuestro trabajo anunciar a cada uno que Dios los quiere perdonar; pero depende en ellos aceptarlo.

Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.
(Mateo 5:23-24)

Dios tiene más que ver con las relaciones humanas que con las juntas religiosas; pero se habla raramente sobre las diferencias en el mundo de la iglesia hoy en día. Le dicen a cualquier persona que discrepa, que se vaya a otro lugar y que no trastorne el funcionamiento tranquilo de la junta.  Pero aquí Jesús está diciendo que ni siquiera quiere oír nuestras oraciones si no estamos dispuestos en resolver cualquier problema que exista en nuestras relaciones con los demás.

Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante.
(Mateo 5:25-26)

Otra vez Jesús dice que lo más importante es tratar de resolver cualquier problema que exista entre nosotros y los demás.  No querer examinarnos a nosotros mismos y tratar de resolver los problemas rápidos solo aumentará el problema. 

Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
(Mateo 5:27-28)

Muchas iglesias se han callado en cuanto a la moralidad sexual, por miedo de perder miembros. Pero Jesús supo que la disciplina es una gran parte del amor. No intentes excusar a la inmoralidad con una doctrina torcida de gracia, usada como una "ocasión para la carne" (Gálatas 5:13). 

Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
(Mateo 5:29-30)

Este pasaje se cita a menudo para probar la locura de tomar en serio a Jesús. Pero el pasaje dice lo contrario. Es absurdo no tomar en serio a Jesús... ¡incluso si significa cortarte la mano! Si tomáramos ésta y las demás enseñanzas de Cristo más en serio, no estaríamos frente una eternidad durante la cual desearíamos que sí lo hubiéramos hecho.

También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio. Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.
(Mateo 5:31-32)

Esta actitud en contra de la disciplina se puede conectar directamente al aumento dramático del divorcio hoy en día. Si deseas separarte, sólo tienes que mostrar unas lágrimas y encontrarás un hombro compasivo en casi cualquier clérigo. Y cuando te sientas muy solo, el mismo clérigo se sentirá apesadumbrado por ti y quizás te dirá que te cases de nuevo.

Ellos utilizan dos excusas populares para desobedecer lo que dijo Jesús sobre el divorcio y la nupcias:
(1) La persona "inocente" puede casarse de nuevo. ¡Pero si ninguna de las dos ha cometido adulterio, entonces, de acuerdo a esto, ambas son "inocentes"! Mateo 19:9 dice que si no han cometido adulterio antes de volver a casarse, entonces sí la han cometido después de casarse con otra persona.
(2) Si se casaron antes de ser cristianos, entonces el matrimonio no es válido.  Pero Cristo ordena, "que la mujer no se separe del marido; y si se separa, deberá quedarse sin casar, o reconciliarse con su marido" (1 Corintios 7:10-11). La separación puede ser inevitable, pero casarse de nuevo no lo es.  (Lucas 14:26 y 1 Corintios 7:29.)

Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No jurarás falsamente, sino que cumplirás tus juramentos al Señor. Pero yo os digo: no juréis de ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la cuidad del gran Rey. Ni jurarás por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro ni un solo cabello. Antes bien, sea vuestro hablar: 'Sí, sí' o 'No, no'; y lo que es más de esto, procede del mal.
(Mateo 5:33-37)

Sólo se necesita jurar cuando uno está acostumbrado a mentir.  Si siempre hablamos la verdad, jamás necesitaremos jurar para apoyar lo que decimos.  Jurar también se usa para prometer algo sobre el futuro.  Pero el endeudamiento es un gran obstáculo para amor, porque forja encadenamientos legales y causa un drenaje espiritual en el alma. Cuando firmas un contrato, juras por todo lo que posees que compensarás esa deuda. Las deudas son un préstamo del futuro. Santiago 4:13-15 dice que "ustedes deberían decir: 'Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello'." No tenemos ningún derecho de obligarnos por el futuro.  Nuestra palabra cristiana, con la autorización de Dios, debe ser suficiente. "No deban a nadie, a no ser la deuda de amarse unos a otros." (Romanos 13:8).

Habéis oído que se dijo: "Ojo por ojo y diente por diente". Pero yo os digo: no resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te abofetee en la mejilla derecha, vuélvele también la otra.
(Mateo 5:38-39)

La justicia dice que el crimen debe ser castigado. La misericordia dice que la víctima puede elegir sufrir el castigo de su atacante. "Cristo murió por nuestros pecados" (1Corintios 15:1-4). "y debemos dar nuestras vidas para nuestros hermanos" (1 Juan 3:16). Cuando ofrecemos la otra mejilla, presentamos nuestros cuerpos como un ejemplo vivo del amor de Jesús.

Y al que quiera ponerte pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa.
(Mateo 5:40)

En la misma manera que podemos presentar nuestros cuerpos como ejemplos vivos de la misericordia de Dios (Romanos 12:1), así también podemos presentar nuestras posesiones (1 Juan 3:17). Si los cristianos pararan de pelear por dinero, la mitad de los casos en las cortes desaparecerían en un día.

Y cualquiera que te obligue a ir una milla, ve con él dos.
(Mateo 5:41)

Por ley, cualquier soldado romano podía obligar que cualquier ciudadano llevase su equipaje por una milla. Pero el amor hace más que lo requerido por la ley.

Al que te pida algo, dale; y al que desee pedirte prestado no le vuelvas la espalda.
(Mateo 5:42)

El valor en dar es tanto para el que recibe como para el donante. Siempre hay excusas (ej. "Solamente lo despilfarrán.", "no son dignos de ayuda.", etc.) pero Jesús no deja lugar para tales excusas aquí.

Habéis oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo." Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos, y orad por los que os persiguen
(Mateo 5:43-44)

La estrategia que la iglesia parece siempre utilizar cuando tratan a sus críticos es desairarlos, difamarlos, o expelerlos.
¿Cuándo descubriremos la potencia del amor en terminar las peleas? "Bendigan a quienes los persigan...Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber. Actuando así, harás que se avergüence de su conducta. No te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien." (Romanos 12:14-21).

Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos; porque Él hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos.
(Mateo 5:45)

Todos quieren ser los "niños del rey", pero pocos están listos para soportar las disciplinas que van con tal título. Los príncipes del mundo recorren todo el tiempo por el mundo como embajadores de su país; y el Rey de reyes espera aun más disciplina de sus niños.

Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tenéis? ¿No hacen también lo mismo los recaudadores de impuestos? Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis más que otros? ¿No hacen también lo mismo los paganos?
(Mateo 5:46-47)

Es fácil amar a los que pertenecen a nuestro grupo. Todos los grupos hacen eso. Pero el amor verdadero incluye más que el grupo. Algunos se jactan en que han aprendido a amar a personas de otras denominaciones. Pero el amor verdadero no para allí tampoco. ¿Quiénes son nuestros peores enemigos? ¿Estamos preparados a recibir a los que nos odian con los brazos abiertos, como lo hizo Cristo?

Por tanto, sed vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto.
(Mateo 5:48)

La perfección que enseña Jesús es el amor perfecto (o "maduro"). (1 Corintios 13:4-10) Quizás no sea fácil darlo todo el tiempo, pero si Jesús enseña que el amor implica la disciplina (y este sermón contiene un montón de eso), entonces cualquier "amor" supuesto que no se esfuerza en eso es amor imperfecto, inmaduro, y en ninguna manera verdadero. ¡El amor de Cristo es el cumplimiento perfecto de la ley!

¿Te gustaría ser parte de este reino de Dios basado sobre el amor?  ¿Estás dispuesto a poner tales enseñanzas en práctica en tu vida diaria?  Dios te ofrece una vida llena de amor y aventura, una vida eterna.  Depende de ti si la vas a recibir.

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