Aquí están las tarjetas de estudio bíblico, del tema "Evangelismo".  Para usar el sistema, simplemente coloca el mouse (ratón) encima de la tarjeta (dentro de los retángulos negros a la izquierda de la página) para ver la parte de atrás.  Ahí podrás ver un resumen de los versículos que tratan sobre el punto mencionado en la cara de la tarjeta y verás los CAPÍTULOS donde se encuentran tales versículos.  La idea es de memorizar el CAPÍTULO donde se encuentra el punto (y no necesariamente los versículos también).  NOTA:  Para ver las tarjetas, tu navegador debe tener habilitado las imágenes.

Al lado de cada tarjeta (a la derecha) hay una explicación sobre el punto de la tarjeta, lo cual ayuda a entender porqué tales versículos son claves en explicar las verdades de las enseñanzas de Jesús y del Nuevo Testamento.

 Disfruta!
Jesús nos da un gran trabajo para hacer.  No lo podemos hacer todo nosotros mismos, pero sí podemos hacer nuestra parte en compartir el mensaje de Jesús cada día.  Este es el trabajo principal de un cristiano.
No podemos esperar hasta que sea cómodo o llegue la oportunidad correcta para predicar.  Tenemos que estar buscando las oportunidades en cada momento, y nos tenemos que dedicar a predicar las enseñanzas de Jesús todos los días.
La mies ya está lista para cosechar.  Dios no quiere excusas en cuanto a lo que harás en el futuro.  Él quiere que estés trabajando para Él ahora mismo.
Jesús no nos manda a orar por ayuda financiera, ni posiciones especiales.  Lo que más necesitamos es que toda persona que se considera cristiana deje de sentarse en el banco de la iglesia y empiece a ayudarnos cosechar la mies.  Los obreros siempre son pocos.  Por supuesto, si vas a orar por trabajadores, también implica que tú mismo estás dispuesto en ser uno.
 A veces el trabajo de predicar el evangelio es uno de preparar la tierra o de sembrar semillas.  Puede ser que uno no vea mucho de los resultados.  Pero tenemos que ser fieles a lo que Jesús nos manda sí o sí.  Él promete que sí vamos a cosechar si no nos damos por vencido.
Tenemos una gran responsabilidad de advertir a la gente de la ira de Dios y de dónde están yendo espiritualmente.  Si nos quedamos callados, Dios nos va a hacer rendir cuentas por eso.
Es bueno y necesario tener compañerismo con otros cristianos.  Sin embargo, tenemos que mirar más allá de nuestro grupo y acordarnos de salir a buscar las ovejas perdidas.  Sabrás cuáles son las ovejas perdidas, porque responderán positivamente a las enseñanzas de Jesús (Juan 10:27)