Escrito por Brian Zahnd

Amo la Biblia. Leo la Biblia. Leo la Biblia todos los días. He sido un estudiante serio de la Biblia por más de cuarenta años.  Yo no sé cuántas Biblias he tenido – creo que cerca de cien. He escrito 3.247 sermones de la Biblia. Mi punto es que tengo serias credenciales cuando se trata de la Biblia.

Pero he aquí algo que también sé: ¡La Biblia puede ser mala para ti!

Leer la Biblia como parte de un régimen de formación espiritual puede ser extremadamente beneficioso en ayudar a formar discípulos de Jesús a ser más semejantes a Cristo. Pero este no es siempre el caso. Hay maneras de acercarse a la Biblia, leer la Biblia, y usar la Biblia, que son perjudiciales para el alma. Como la Biblia es algo muy poderoso, su mal uso puede ser extremadamente peligroso.

Como pastor he visto a personas hacerse daño a ellos mismos y a los demás con la Biblia. Es por eso que en ocasiones he aconsejado a algún alma afligida que restrinja su lectura bíblica  a  a leer solo los Evangelios o incluso que dejen de leer la Biblia por completo por un tiempo. También ha habido momentos en que he instruido a algunas personas a que se alejen del libro de Apocalipsis hasta que estén en un estado mental más saludable y hayan recibido instrucción en cómo interpretarlo apropiadamente (¡Una lectura irresponsable e ignorante del libro de Apocalipsis puede confundir bastante a las personas!). A veces, por extraño que parezca, tratar de restringir temporariamente la lectura de la Biblia a algunas personas es un aspecto de ser un pastor que tiene la tarea de cuidar a las almas cristianas.

Nos metemos en problemas con la Biblia cuando perdemos de vista su principal valor: dirigirnos hacia Jesús. La Biblia no es un fin en sí misma. La Biblia no es Dios. La Biblia no es el objeto de nuestra fe. Jesús es nuestra meta. Jesús es Dios. Jesús es el único en quien depositamos nuestra fe. El valor de la Biblia es que es la palabra de Dios (con minúscula) que fielmente nos dirige hacia la Palabra de Dios (con P mayúscula) que es Jesucristo. ¡Si perdemos de vista ésto, nos podemos encontrar deambulando desde la vida hacia el oscuro reino de la  muerte espiritual, aún mientras leemos diligentemente la Biblia! Jesús lo dijo de esta manera:

Ustedes escudriñan las Escrituras, porque les parece que en ellas tienen la vida eterna; ¡y son ellas las que dan testimonio de mí! (Juan 5:39-40)

Los Fariseos cometieron el grave error de hacer de la Biblia un fin en sí misma. La utilizaron como una colección de versículos de pruebas para justificarse a ellos mismos mientras condenaban a otros. Ellos sustituyeron poner en práctica la voluntad de Dios con la acumulación de conocimiento bíblico. Convirtieron a las Escrituras en un arma y la usaron cruelmente en contra de sus enemigos.  Y los fariseos contemporáneos hacen lo mismo con la Biblia. En su novela “Wuthering Heights” (Cumbres Borrascosas en español), Emily Bronte describe un insufrible, juicioso Cristiano con esta oración cáustica:

“Él era, y es todavía, probablemente, el más tedioso fariseo santurrón que jamás saqueó una Biblia para rastrillar las promesas para sí mismo, y arrojar las maldiciones a sus prójimos.”

Si no miramos a la Biblia como dirigiéndonos hacia la verdadera Palabra de Dios que es Jesús, podemos hacer trucos con la Biblia. Podemos hacer que haga nuestra voluntad. Podemos hacer que de vueltas y recoja lo que hemos tirado. Podemos hacer que se pare en sus patas traseras y que haga un pequeño baile. Si sólo queremos comprobar nuestra propia opinión con versículos sueltos, podemos hacerlo con una concordancia y un poco de astucia en 10 minutos.

“La Biblia claramente dice, _________________________________________”

(Llene en el espacio con lo que quieres creer socialmente, científicamente, políticamente, teológicamente.)

Es un juego de justificar con versículos de prueba.  Y hay poco que no se pueda “probar” con la Biblia si ese es el juego que quieres jugar. Guerras de conquista, pena capital, la institución de la esclavitud, tener a las mujeres como propiedad, y limpieza étnica genocida pueden ser (y han sido) justificadas con la Biblia ¡Pero Jesús no aprueba ninguna de esas cosas! ¡Si los cristianos no van a leer la Biblia en la luz de Cristo, será mejor que no la lean en absoluto!

Para los cristianos la primera mitad de la Biblia es la inspirada historia de cómo llegamos a Jesús- la Palabra de Dios encarnada.  Y como cristianos no deberíamos tener ningún problema reconociendo los cambios de perspectiva a través del camino. Sacrificios rituales, sanciones de la Torá, y matar en el nombre de Dios son todos eventualmente reevaluados. Sacrificar animales, apedrear a los que transgreden el día de reposo y masacrar a los niños cananeos, pertenecen a la historia de cómo los escogidos llegan al Mesías. Pero una vez que llega El Mesías, todo debe ser reevaluado de acuerdo a lo que Jesús enseñó. Jesús salva la Biblia de sí misma. Es Jesús quien salva a la Biblia de convertirse en otro vengativo y violento texto religioso.

Hablando de textos religiosos violentos, la misma crítica que los cristianos usan contra el Corán también puede ser aplicada a la Biblia si así es como la queremos leer. No soy una autoridad sobre el Corán, pero sé muy bien que se puede justificar todo tipo de atrocidad por leer la Biblia como un texto simple y separado de la luz de Cristo: ¡Aquí es cuando la Biblia es mala para ti!

Si la Biblia se convierte en una barrera al verdadero discipulado al proveer pretextos legales para evitar lo que Jesús enseñó a sus discípulos en el  Sermón del Monte, ahí es cuando la Biblia es mala para ti. Es cierto. ¡Hay una manera de leer la Biblia que es mala para ti!

Si quieres un Dios violento y retributivo, la Biblia te dará eso.
Si quieres pena capital, la Biblia te dará eso.
Si quieres odiar a tus enemigos, la Biblia te dará eso.
Si quieres una orden divina para cada una de tus opiniones, la Biblia te dará eso.
Si quieres ser un presumido, santurrón, sabelotodo, la Biblia te dará eso.
Si quieres certeza de que sólo las personas como tú irán al cielo, la Biblia te dará eso.

¡Y ahí es cuando la Biblia es mala para ti!

Pero si quieres paz, no-violencia, misericordia, perdón, reconciliación, humildad, intercesión y amor, la Biblia también te dará eso ¡Pero lo hará por medio de guiarte fielmente a Jesús! Cuando miramos en la Biblia sin intenciones egoístas, la Biblia nos dice “Ahora miren a Jesús, ya que Él es la verdadera Palabra de Dios.” Cuando la Biblia se convierte en una guía fiel que te lleva  a Jesús ¡Ahí es cuando la Biblia es buena para ti!


P.D.: Entonces ¿Cómo leemos la Biblia para que sea buena, y no mala, para nosotros? Aquí hay diez pequeños consejos pastorales:

1. No cometas el error de leer la Biblia como un “texto simple”.

2. Reconoce que no existe algo semejante a “una simple lectura de las Escrituras”.

3. Admite que hay partes de la Biblia que son genuinamente difíciles de entender.

4. Lee la Biblia en comunión con toda la iglesia.

5. No leas la Biblia con la intención de recolectar municiones.

6. Centra tu lectura de la Biblia en los Evangelios.

7. Cuando leas los Evangelios permítete sumergirte en la historia y estar con Jesús.

8. Lee la Biblia en conexión cercana con la oración.

9. Siéntate humildemente con la Biblia y deja que el Espíritu Santo te hable acerca de ti.

10. Recuerda que la meta del discipulado cristiano es amar como Jesús.

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Brian Zahnd is el fundador, y pastor principal de Word of Life Church, una congregación cristiana en St. Joseph, Missouri, Estados Unidos. www.brianzahnd.com

Publicado con permiso del autor.


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