Hemos tratado de escribir algo que resume las diferencias principales entre los seguidores de Jesús y la gente fiel al sistema (sistemitas) y los porqués de que algunos seguidores de Jesús se deslicen mientras otros no.

Por el momento, lo único que se nos ocurre es que la gente fiel al sistema se resiste a la crítica con respecto a su moral, mientras que los seguidores de Jesús tratan de mantenerse abiertos a la crítica con respecto a su moralidad.

La razón por cual lo decimos de esa manera es porque hay gente en el sistema que sí acepta la crítica (y se disciplinan a sí mismos) dentro de ciertos límites. Tal vez tratan de cumplir con ciertos estándares en su trabajo. Tratan de mejorar habilidades como cocinar, deportes, y artesanías. Tal vez también ocasionalmente toleran unas insinuaciones de que necesitan ajustar su ética. Sin embargo, no requiere mucho para que sus amigos sean desechados si sondean demasiado la moralidad de sus compañeros.

Al contrario, como cristianos, se nos han dado instrucciones claras sobre tratar con un hermano o hermana que ha cometido un error. Nosotros nos referimos a estas instrucciones, y el proceso, como <<reuniones de resolución>>. Lo ideal es que, simplemente hablaras con la persona que piensas que ha hecho algo malo, y ella tome la crítica en serio y por lo menos trate de cambiar.

Pero imagínate si hicieras eso con tus amigos del mundo. Como dijimos, quizás podrías insinuar, por ejemplo, que un compañero deje de tomar tanto alcohol; pero si empujas demasiado, no vas a cambiar ni el compañero, ni guardar la amistad. Después de insinuar algo un par de veces, la mayoría de nosotros simplemente nos callamos y no nos metemos más en sus asuntos.

Algunas personas en el sistema ven esto como parte de ser <<adulto>>. Solamente niños (y criminales... si son pillados) tienen que rendir cuentas por su comportamiento. Pero el resto de nosotros podemos inventar nuestras propias reglas, y hacer lo que queremos, siempre y cuando no estorben a los demás. Uno puede ser soberbio, avaro, perezoso, arrogante, incluso violento, y las únicas personas que pueden decir algo son las que son directamente lastimadas o molestadas por estas cualidades. (Aunque, ¡aun los jefes no pueden decir mucho sobre empleados perezosos hoy en día!)

Por un momento, volvamos al modelo cristiano. Si una expresión personal de preocupación no funciona, en vez de dejarlo e irse, las instrucciones de Cristo nos llaman a involucrar a otras personas. Bueno, si la crítica inicial no fue ofensiva, involucrar a otros ciertamente va a enfadar.

¿Puedes ver cuán radicalmente diferente es el método cristiano al método de evitar confrontaciones de la persona promedio dentro del sistema? Seguramente si examinas la historia de las personas que han intentado practicar las enseñanzas de Jesús pero luego abandonaron su práctica, verás casi universalmente odio por la rendición de cuentas que viene con el acercamiento cristiano. Algunos pueden ser muy religiosos, tal vez siguen muchas otras reglas que se han impuestos sobre sí mismos, y aceptan crítica en muchas otras áreas. Pero cuando se trata de sus bienestares espirituales, ¡que Dios ayude a cualquier persona que trate de involucrar a otros para corregirlos!

Por supuesto hay buena razón para estar atentos al hecho de que las personas que critican puedan estar erradas. Sino, podrías crear un grupo con cualquier cantidad de reglas raras, que utiliza el <<sistema de resolución>> como su manera de implementar esas reglas, y podrías llegar a tener cualquier cosa, desde células terroristas hasta sectas de sexo.

Así que eso nos lleva a una segunda distinción entre los seguidores de Jesús y gente sólo fiel al sistema. Es que es tan obvio que no se pensó en mencionarlo al principio de este artículo. La diferencia es que los seguidores de Jesucristo son seguidores de Jesucristo. En otras palabras, si tu organización utiliza reuniones de resolución para presionarte en financiar beneficios especiales para el líder, o tener sexo con alguien con quien no estás casado, o enseñarte que hablar en lenguas o ser bautizados en agua o asistir a reuniones de la iglesia el sábado o que matar gente en una guerra es la voluntad de Dios para tu vida, entonces deberías tener el derecho como seguidor de Jesús para preguntar: <<¿Pero es eso lo que enseñó Jesús?>>.

Si tomamos estos dos principios, es decir, las enseñanzas de Jesús, implementadas a través de la sumisión a las críticas basadas sobre ellas, tenemos una definición bastante simple de un seguidor de Jesús, a diferencia de casi todo el resto del mundo. También nos da algo para juzgarnos a nosotros mismos, ya que nunca sería necesario usar el sistema de resolución si naturalmente nos acordáramos de mantenernos sujetos a las enseñanzas de Jesús.


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