Sinceridad y Humildad

La sinceridad y la humildad son unas de las cualidades más importantes para una persona espiritual.  Aquí encontrarás artículos sobre la importancia de la sinceridad en cuanto a la salvación, como también consejos prácticos para desarrollar la humildad.
Hay personas que no se consideran cristianas pero son salvas por el sacrificio de Jesús, ya que son sinceras y están siguiendo a Dios de acuerdo a su entendimiento.  Este artículo sugiere que la sinceridad es otra manera de llegar a Dios, aunque también dice que tal sinceridad conducirá a la práctica de las enseñanzas de Jesús.

Desde el momento que nos levantamos en la mañana hasta que volvemos a dormir nuestras vidas consisten en una serie de hechos. Cada día tenemos que decidir, de todas las posibilidades, qué es lo que vamos hacer. Pero sin guía en la elección de nuestras acciones estamos perdidos.



Tenemos una vocación más alta que sólo una nueva doctrina o truco. Nuestro llamado es a caminar en la luz continuamente.



Se dice que hay muchos caminos que se pueden tomar para escalar una montaña.  ¿Qué significa esto y cuáles son las implicaciones?



Las religiones dividen a las personas en base a rituales y sacramentos, pero la cruz reconcilia a todos los buscadores sinceros de la verdad.



Para ser verdaderamente honestos, necesitamos reconocer nuestra falta de honradez.  ¿Estás dispuesto a confrontar la verdad sobre ti mismo?



La mayoría de nosotros hemos aprendido a defender nuestro orgullo.  Sin embargo, Dios quiere que lo destruyamos para poder darnos algo mejor.  Pero destrozar el orgullo es algo que muy pocas personas están dispuestas a hacer.



¿Cuál es una diferencia entre la gente que son fiel al sistema y la gente que siguen a Jesús?  La gente fiel al sistema se resiste a la crítica con respecto a su moral, mientras que los seguidores de Jesús tratan de mantenerse abiertos a la crítica con respecto a su moralidad.



Muchos temen el rechazo que pueden recibir al decirle la verdad a los demás.  Pero ocultar la realidad lleva a muchos problemas que podríamos evitar si aprendiéramos a hablar francamente con los demás.



Hay una poderosa conexión entre perdonar a los demás y ser perdonados nosotros mismos.



Todos queremos ser perdonados por nuestros pecados.  Pero hoy en día las disculpas generalmente no contienen ningún indicio de arrepentimiento. Si las disculpas y confesiones de pecado no son suficientes, ¿entonces qué es necesario para recibir el perdón?



La Biblia dice que "Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados". Pero sin arrepentimiento, no hay tal perdón.

Leer la Biblia como parte de un régimen de formación espiritual puede ser extremadamente beneficioso en ayudar a formar discípulos de Jesús a ser más semejantes a Cristo. Pero hay maneras de acercarse a la Biblia, leer la Biblia, y usar la Biblia, que son perjudiciales para el alma.



A todos nos cuesta aceptar la verdad sobre nosotros mismos, ya que nos desafía a cambiar cosas que hemos resistido por bastante tiempo.  Pero si lo que buscamos es ser adulados, entonces vamos a ser fácilmente engañados por falsos profetas o convertirnos en uno nosotros mismos.



Hay gente que rehúsa a someterse a las disciplinas que Dios exige, pero que quiere todos sus beneficios.  ¿Podemos regatear con Dios y elegir qué aceptar y qué no?



Si no abrazamos e interiorizamos la verdad en cualquier enseñanza, corrección o argumento válido que va en contra de lo que originalmente pensábamos, entonces cualquier muestra externa de conformidad a esa enseñanza en realidad te distanciará de la persona con quien supuestamente te estás conformando.



Mucha gente evita pensar sobre las verdades comunicadas en las enseñanzas de Jesús, ya que las ven como incómodas. Sin embargo, el mensaje de Jesús fue dado para liberarnos y enriquecer nuestras vidas. Es hora de sacarnos los dedos de los oídos y escuchar humildemente el único mensaje que nos puede restaurar.



No hay nada malo en aspirar a cumplir mucho para Dios y ser grande en Su Rieno. Pero se necesita más que altas aspiraciones para alcanzar realmente la "grandeza".



Creerse superior a los demás en base a la religión es uno de los pecados más detestables a los ojos de Dios.  La verdadera justicia de Dios se recibe solamente cuando nos damos cuenta que nosotros mismos no somos justos.



Es fácil encontrar las fallas en los demás y criticar lo que hacen mal.  Pero salvo que estemos ofreciendo y viviendo una alternativa positiva, seremos nada mas que "desconformes".



Renunciar a las cosas materiales es solamente uno de los primeros pasos en el camino cristiano. Después nos enfrentamos a sacrificios muchos más importantes.

"Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios." Salmo 51:17 Mientras Dios ama a "un corazón quebrantado y contrito", es igualmente ofendido por un espíritu contrario.  En este artículo examinamos la diferencia entre los sacrificios religiosos y el remordimiento sincero.



Nuestras acciones son cuestionables cuando las hacemos con la esperanza de recibir adulación o respeto por parte de las personas.  Esto es especialmente peligroso cuando se trata de actividades religiosas que pueden hacer que seamos vistos como "espirituales".

Es probable que alguien considere trivial e innecesario siquiera escribir sobre ésto; pero creemos que hay una importante lección espiritual aquí, acerca de ser fieles con las pequeñas cosas antes de que Dios pueda hacernos administradores de cosas más grandes.



¿Alguna vez te has sentido insignificante?  ¿Te deprimes por no ser reconocido por los demás?  Este artículo te alentará al mostrarte que muchos de los héroes a los ojos de Dios han vivido vidas practicamente invisibles en la historia humana.  ¡Muy inspirador!

Otros se han preparado para morir por su país, por su religión, por sus familias y por sus posesiones. Pero nosotros debemos prepararnos para morir amando y predicando la verdad de que Dios es amor sobre todas las cosas y creyendo que esta doctrina de amor, que fue pagada con la sangre del Cordero, es la única respuesta verdadera a los problemas de este mundo.



Hay una diferencia entre la condenación y la convicción.  Una es fruto del orgullo y conduce a la muerte, mientras que la otra viene de Dios y nos lleva a dar frutos buenos.



A nadie le gusta la crítica.  Sin embargo, nuestro crecimiento espiritual depende de poder aceptar la verdad de la crítica y de no presumir que ya hemos alcanzado la perfección.



Deslizarse es volver atrás después de haber decidido seguir a Jesús.  Es algo muy serio, pero lamentablemente la persona que se está deslizando no lo ve así.