Aquí están las tarjetas de estudio bíblico, del tema "Maestros Falsos".  Para usar el sistema, simplemente coloca el mouse (ratón) encima de la tarjeta (dentro de los retángulos negros a la izquierda de la página) para ver la parte de atrás.  Ahí podrás ver un resumen de los versículos que tratan sobre el punto mencionado en la cara de la tarjeta y verás los CAPÍTULOS donde se encuentran tales versículos.  La idea es de memorizar el CAPÍTULO donde se encuentra el punto (y no necesariamente los versículos también).  NOTA:  Para ver las tarjetas, tu navegador debe tener habilitado las imágenes.

Al lado de cada tarjeta (a la derecha) hay una explicación sobre el punto de la tarjeta, lo cual ayuda a entender porqué tales versículos son claves en explicar las verdades de las enseñanzas de Jesús y del Nuevo Testamento.


La verdad causa divisiones (Juan 7:43, Juan 9:16, Juan 10:19), pero las personas que luchan contra la verdad también causan divisiones.  Lo hacen por medio del engaño y el sentimentalismo.  Te darás cuenta que ellas no ofrecen soluciones positivas, sólo ataques negativos.  Evita a tales personas.
Cualquier persona que rehusa obedecer a Cristo debe ser vista con sospecha en cuanto a lo que enseñan.  Sus enseñanzas casi siempre llevan a la confusión.
Hay una tentación de murmurar, especialmente contra aquellos que estén en posiciones de responsabilidad.  Si tienes una queja contra alguien debes ir y hablar con esa persona directamente (Mateo 18:15-17). 

No dejes tampoco que alguien te hable de las quejas que tiene contra otro hermano.  Insiste que ellos hablen directamente con la persona de cual se están quejando. 
Cuando alguien te esté haciendo preguntas sobre lo que crees, considera a dónde van sus preguntas.  ¿Están escuchando tus respuestas? ¿O solamente están buscando alguna información para usar contra tí?
 Si alguien cambia de tema cada vez que aclaras un punto con la verdad y sigue buscando cosas sobre cuales discutir, no temas ni seas demasiado orgulloso para no levantarte e irte lejos de esa persona.
Este versículo muestra que no es suficiente que una persona diga que Jesús es el Señor.  Tienen que también aceptar que Jesús caminó como hombre sobre la tierra y que él quiere que andemos como él aduvo (1 Juan 2:4-6). 


Es importante discernir si alguien es un maestros falso.  Pero más importante es asegurarnos de que nosotros mismos no estamos en el error.  Siempre empieza por juzgar tu propio espíritu antes de juzgar a los demás.
A menudo el sistema religioso pasa juicios al mundo fuera de su relgión, mientras tolera el pecado en sus propios miembros.  Este versículo nos muestra que tenemos que criticarnos más entre los cristianos y menos hacia el mundo afuera.
No seas engañado con palabras hermosas o doctrinas elaboradas.  Si no están viviendo la vida cristiana, su palabrería no sirve para nada.  Por sus frutos los conocereis (Mateo 7:20)
Los verdaderos maestros no vienen a alabar lo bueno que estás haciendo, sino a corregirte para ayudarte servir mejor a Dios.  Una verdadera prueba de tu sinceridad será si prefieres un grupo de cristianos que te hagan rendir cuentas y te critiquen cuando haces lo malo, o si serás atraído a los maestros que te digan lo que quieras oír (2 Timoteo 4:3-4)