Quisiéramos señalar varios puntos claves a considerar para aquellos que quieran establecer una comunidad cristiana.  Hay muchos temas que son importantes y necesarios entender para que una comunidad funcione bien.  Ya hemos mencionado varios de esos temas en otros artículos (e.j. Vivir en Comunidad; Desafíos de una Comunidad; Líderes Cristianos; etc.). También los conceptos que hemos mencionado en otros artículos que tratan de crecimiento espiritual personal (e.j. El Orgullo, La Pereza, etc.) son muy útiles y necesarios para el éxito de una comunidad, sea cristiana o no. Cualquier persona que desea comenzar una comunidad haría bien en prestar atención a las verdades mencionadas en tales artículos.

Nuestra comunidad es una comunidad cristiana basada en las enseñanzas de Jesús.  Sin embargo, en este artículo trataremos de compartir información que ayudará a cualquier comunidad, aunque será de más utilidad para aquellas personas deseando formar una comunidad cristiana.  Algunas comunidades enfatizarán algunos puntos más que otros. Nosotros los plantearemos acá para dar una idea general de algunos de los temas que se deberían considerar al formar una comunidad.

CÓMO TENER UNIDAD

El punto de mayor importancia, y que uno podría olvidar, es el hecho de que se necesita tener una unidad en común para que exista una comunidad.  Es decir, las personas que desean formar una comunidad tienen que tener en claro cuál es el fundamento, "la constitución" de la comunidad.  En nuestro caso particular, nuestra unidad ha sido fundada en "la obediencia a Jesús".  Cualquier persona que no tiene el deseo de obedecer a Jesús, tarde o temprano se va o se les despide de la comunidad.  Otras comunidades quizás elegirían otro fundamento para su unidad. Por ejemplo, en el caso de que no todos creyeran en obedecer a Jesús, pero sí en hacer trabajo comunitario, se podría formar una comunidad con esa base.  Lo importante es que sea MUY CLARO cuál va a ser el fundamento de la comunidad ANTES de armarla.  Si eso no se comunica bien, tarde o temprano habrá problemas graves, similares a los de un matrimonio en el que nunca hablaron de temas fundamentales (como el de tener o no tener hijos, su compromiso con Dios, sus metas materialistas, etc.).  Algunos de los temas mencionados en este artículo pueden servir como una guía para aclarar qué grado de unidad hay entre las personas deseando formar una comunidad.

QUÉ TIPO DE TRABAJO SE HARÁ

Dependiendo de la misión de la comunidad, los miembros harán algún tipo de trabajo.  Incluso cuando una comunidad cristiana decide trabajar a tiempo completo para Dios, hay una variedad de formas en las cuales esta misión se puede llevar acabo.  Para nosotros, repartir literatura cristiana al público ha sido una gran parte de nuestro trabajo, aunque no hemos hecho eso solamente.  En general, hemos trabajado "a voluntad".  Es decir, hacemos nuestro trabajo, sea repartir literatura o otro proyecto, libremente para los demás, aceptando donaciones de las personas que quieran colaborar voluntariamente (sin compromiso), sea en forma de dinero, comida, alojamiento o cualquier otro recurso.

El peligro de este enfoque es que nuestro trabajo a menudo genera un ingreso económico.  Aunque muchas comunidades verían esto como algo positivo, nosotros lo reconocemos como un peligro espiritual.  Salvo que la meta sea la de difundir el mensaje o mostrar amor a la gente de la mejor manera posible (sin importar si genera un ingreso o no), la comunidad probablemente se va a deslizar de la voluntad de Dios (ver Deslizarse).  Siempre tendrá que mantenerse abierto a encontrar maneras más eficaces de obedecer a Jesús, incluso si esas otras maneras no generan un ingreso.  Si su fe está puesta en un "sistema de ingresos" (aun si el "sistema" es el de repartir literatura cristiana) en vez de estar puesta en Dios para proveer, no están viviendo verdaderamente por fe.

Siempre estará la tentación de buscar maneras más fáciles de hacer las cosas o de crear literatura que "venda" mejor o sea más popular.  Si siguen ese camino, es probable que terminen como algunos otros grupos religiosos que ahora se dedican a hacer malabares, cantar canciones seculares, o vender muñecos de globos y pegatinas de caritas con sonrisas.  El mensaje es mucho más importante que encontrar algo que sea más fácil de repartir o hacer.

CÓMO MANEJAR EL DINERO

Aprender a manejar el dinero al mismo tiempo que mantenerse enfocado espiritualmente será uno de los más grandes desafíos que enfrentará una comunidad cristiana.  Algunas personas presumen que son más espirituales de lo que son en realidad, porque nunca tuvieron que tomar decisiones importantes con respecto a los recursos materiales que pertenecen a una comunidad cristiana.  Ahora tendrán que aprender a ser responsables en el uso de tales recursos sin volverse avaros y sin preocuparse por cómo Dios va a proveer las necesidades de la comunidad... algo que no es fácil de hacer. 

El dinero es uno de los temas más polémicos en cualquier contexto de la vida, incluyendo las comunidades.  Nuestra comunidad tiene una visión muy clara con respecto al dinero: rehusar que el dinero sea nuestra meta, trabajar para Dios a tiempo completo, renunciar todo lo que tuvimos antes de ser parte de la comunidad, compartir todo el dinero y posesiones por partes iguales, etc. Por ejemplo, explicamos a cada persona que desea ser parte de nuestra comunidad que una vez que renuncia a todo lo que tiene no se le devolverá nada en el caso que la persona se vaya de la comunidad en el futuro.  De esa manera la persona puede tomar una verdadera decisión de vivir por fe en Dios (en vez de confiar en las riquezas) y no tendrá falsas expectativas.  Tener este tema en claro nos ha salvado de tener discusiones y peleas sobre el dinero y las riquezas cuando alguien se ha ido. Pero no todas las comunidades elegirán tener el mismo compromiso en contra del materialismo. 

Incluso para aquellas comunidades que no tienen una misión en contra del sistema materialista, será muy importante que definan claramente los principios y las reglas que se aplicarán con respecto al dinero.  En algunas otras comunidades (no la nuestra) cada uno sigue trabajando en el sistema o en el trabajo que ellos quieren, guardando sus propias ganancias para sí mismos, pero contribuyendo una cuota mensual fija o un porcentaje de lo que ganan.  Esas contribuciones o cuotas se vuelven "fondos comunes" que se comparten a partes iguales para proyectos o los gastos administrativos y de mantenimiento de la comunidad.  Algunos grupos registran cuánto dinero y posesiones la persona trae a la comunidad con el entendimiento de que cuando se va de la comunidad se lleva dinero y riquezas del mismo valor de lo que trajo.  En otros grupos las personas trabajan todas por el dinero en el sistema pero entregan sus sueldos al grupo (o a los líderes), quienes deciden cómo usar los fondos.  Cada comunidad tendrá que decidir cómo va a manejar el tema del dinero. Es extremadamente importante que esto se decida ANTES de formar una comunidad y que se comunique claramente a cada persona que quiera ser parte.

Habiendo dicho eso, esperamos que leyendo este artículo (y nuestros otros artículos) estén tratando de formar comunidades similares a la nuestra, usando como ejemplo a los cristianos primitivos que vendían todas sus posesiones en obediencia a Jesús, vivían juntos compartiendo todo sin decir que nada era suyo personalmente y trabajando todos los días para Dios en vez de esclavizarse al sistema del mundo por el dinero. (Hechos 2:44-47, Hechos 4:32-35)  A tales comunidades podemos compartir los siguientes consejos con respecto al dinero.

Un punto es que traten de que los recursos sean accesibles a cuantas más personas de la comunidad sea posible.  Esto es importante por varias razones.  Una de ellas es evitar los abusos que pueden surgir cuando alguien tiene el uso exclusivo a los recursos de la comunidad.  Siempre recordamos que Judas estaba encargado de los fondos de la comunidad de Jesús y que fue tentado a robar dinero de la bolsa para su propio uso (Juan 12:4-6). Pero también hay razones prácticas para repartir los recursos; uno no sabe quién ni cuando cambiará de idea y querrá irse de la comunidad, o si habrá un desacuerdo en el que se le termine pidiendo a la persona que se vaya.  En tales casos, se evitarán problemas y tentaciones si tal persona no tiene el acceso exclusivo a los recursos. 

Por ejemplo, si usan los bancos, es mejor tener VARIAS cuentas de banco, con cada cuenta preferiblemente en el nombre de por lo menos dos personas, o si no es posible, en nombre de miembros más antiguos que se hayan mostrado responsables y constantes en la fe. Es mejor eso que tener todo el dinero en una sola cuenta a nombre de una sola persona.  Si tienen más de un vehículo, es mejor registrar cada uno a nombre de diferentes personas.  Los nuevos miembros tienen que aprender primero a renunciar todo lo que tienen y a manejar los recursos sin abusar su poder, y por eso, si alguien nuevo se une a la comunidad y trae algún vehículo registrado en su nombre, recomendamos que se cambie a nombre de otra persona.

A veces la comunidad puede usar algunas cosas que la persona ha traído (ej. una guitarra, una computadora, etc.).  Sin embargo, el engaño de las riquezas es muy grande y hace que muchas personas sigan aferradas a sus posesiones, viéndolas todavía como "suyas" incluso después de haber renunciado a ellas.  En general, es más sabio vender todo y usar el dinero para ayudar a los necesitados (o para las necesidades de la comunidad), para evitar reclamos a posesiones viejas. 

Recomendamos que la comunidad mantenga un presupuesto, un registro de los fondos que ingresan y se usan en la comunidad.  Tales registros son útiles para saber en qué se está gastando el dinero, si hace falta reducir o renunciar a algún lujo para liberar fondos para otras cosas, y para planear proyectos futuros. El presupuesto también sirve para comunicar abiertamente a todos los miembros de la comunidad cómo se están usando los fondos, y así prevenir abusos en el manejo del dinero, tanto como las sospechas de tales abusos.

Si sus comunidades adquieren mucha riqueza o manejan sumas grandes de dinero, tendrán que averiguar qué hacer respecto a los impuestos que hay que pagar al Estado.  Esto variará de país en país.  En nuestra propia comunidad, donde todos vivimos por fe y nadie tiene un trabajo secular, ingresamos menos dinero que los sueldos mínimos del país. Por lo tanto, muchas veces ni calificamos para pagar impuestos.  Pero es importante que cada comunidad examine las leyes de su país con respecto a este tema.

Oren por sabiduría en cómo usar su dinero.  Hay veces en cual es mejor renunciar a "lujos" para poder usar el dinero para otros proyectos.  La definición de "lujos" puede cambiar de comunidad a comunidad.  Es algo que se tendrá que ir hablando de vez en cuando para mantener enfoque y unidad sobre el tema.  Dependiendo de la misión que tenga la comunidad, se tendrán que destinar ciertos fondos para cosas como imprenta de literatura, transporte, y proyectos de caridad.  Establezcan prioridades claras para el uso de los fondos. 

A veces se ahorrará dinero y tiempo por medio de invertir más dinero al principio ej. pagar para imprimir libros al por mayor y recibirlos a un costo menor por unidad, en vez de pagar más por unidad imprimiéndolos de a poco.  Es importante que tengan los fondos disponibles antes de comprometerse a tales inversiones.  Nosotros siempre operamos con la filosofía de que la deuda es una forma de esclavitud.  Es mejor que no se comprometan a proyectos cuando no tienen suficientes recursos para cumplirlos.  Si no tienen el dinero disponible para algo, tómenlo como una señal de Dios de que no es el momento para hacerlo, salvo que Dios revele claramente lo contrario de otra forma.  Una de las mejores maneras de evitar deudas es pensar por adelantado sobre las necesidades futuras y proyectar un plan y presupuesto que tomen en cuenta esas necesidades, y que les permitan hacer otros proyectos.  Recuerden que no deben preocuparse por el futuro, y que todos los planes deben ser "si Dios quiere", abiertos a que Dios los cancele y les muestre otra cosa.

TENER BUEN LIDERAZGO

Hemos escrito sobre el tipo del liderazgo que tratamos de practicar en nuestra comunidad en el artículo "Líderes Cristianos".  Para que una comunidad tenga éxito, tiene que haber un entendimiento claro sobre cómo se tomarán las decisiones en la comunidad.  A veces esta la tentación de tener una actitud relajada sobre el tema del liderazgo.  En nuestra propia comunidad hemos hecho experimentos con modelos más anárquicos, en donde no es claro cómo se tomarán decisiones, no se reconoce la autoridad de las personas con más experiencia, etc., pero estos siempre llevaron a resultados pobres.  Hemos encontrado mejores resultados cuando alguien, o un par de personas, son reconocidos como líderes de la comunidad y que tienen la responsabilidad de facilitar el funcionamiento de la comunidad, también aceptando responsabilidad por las consecuencias de las decisiones tomadas. 

El liderazgo es un trabajo muy exigente.  Incluso un estilo de liderazgo en cual el líder simplemente funciona como coordinador de lo que quieren los demás debe ser llevado a cabo con mucha sabiduría, cuidado y previsión.  Un enfoque perezoso al liderazgo terminará en situaciones injustas para los demás.  Para tener verdadera unidad, los miembros de la comunidad (y especialmente los líderes) deberán tener transparencia y rendir cuentas los unos a los otros.  Como mínimo, un líder tendrá que mantenerse consciente de que tiene que rendir cuentas a Dios por todo lo que hace y reconocer que los demás lo juzgarán más duro de lo que se juzgan a sí mismos. 

Cuando se trata de elegir a un líder, recomendamos un voto democrático, aunque no siempre es necesario una votación formal si hay consenso entre todos.  En comunidades muy pequeñas (por ej. donde solo hay cuatro miembros) es muy importante que haya un sentido fuerte de unidad; así que una charla entre tales personas sobre quién será el encargado de liderar a la comunidad, o de tener cualquier otra responsabilidad, quizá funcione mejor que una votación.  Algunas comunidades eligen a sus líderes en base a resultados previos en cuanto a sus conductas como miembros.  Este enfoque ha funcionado como un recordatorio para las personas para no volverse perezosas con sus responsabilidades después que se las hayan encargado.  Otras comunidades eligen líderes en rotación, permitiendo a cada persona experimentar la responsabilidad de dirigir a la comunidad por un tiempo definido.  Tomen su tiempo para charlar sobre lo bueno y lo malo de cada enfoque y charlarlo nuevamente si las circunstancias cambian.

Habiendo dicho esto, es importante recordar que el éxito espiritual de una comunidad no dependerá ni del estilo de liderazgo ni de la forma de gobierno que se elija.  Este es el error que muchas personas cometen una y otra vez cuando ponen sus esperanzas en una solución política.  Su éxito espiritual vendrá de ser guiados por un espíritu humilde, honesto y de amor.  Pueden cometer muchos errores y todavía ser un éxito delante de Dios si se mantienen abiertos a la dirección y a las lecciones del Espíritu Santo.


CÓMO EVITAR LA INMORALIDAD SEXUAL

Es muy importante que haya un entendimiento de los estándares que la comunidad tendrá con respecto a temas sexuales.  Una comunidad cristiana, por ejemplo, no permitiría la fornicación (sexo fuera de matrimonio heterosexual). El tema del casamiento mismo y las enseñanzas de Jesús y Pablo con respecto a que es mejor ser soltero que casado, debería hablarse en las comunidades dedicadas a seguir a Jesús.  Las personas solteras que expresan un compromiso de mantenerse solteros necesitan ser apoyados en su decisión de forma práctica. 

En cualquier comunidad donde haya miembros de ambos sexos, se tendrán que evitar situaciones que aumenten la tentación o que lleven al escándalo público.  Temas como el coquetear y cómo afecta a los demás, deben ser hablados y manejados con sabiduría y determinación de vez en cuando.  Y las charlas sobre temas sexuales deberán manejarse con mucha sabiduría.  Charlas y comentarios privados y específicos con respecto al sexo (por ej. la masturbación, tentaciones sexuales, etc.) deberán ser hablados exclusivamente en grupos del mismo sexo para evitar vergüenza y la tentación de coquetear por medio de lo que se comunica sobre el tema.

No hay que subestimar los beneficios de orar el uno por el otro con respecto a estos temas. Tampoco hay que subestimar la necesidad de cariño que todos tenemos.  Abrazos, masajes, y otras muestras de afecto entre miembros del mismo sexo, así como las charlas sinceras y profundas, ayudan a satisfacer la necesidad legítima que todos tenemos de contacto humano y compañerismo sin tener que buscar tal satisfacción por medio de una relación sexual. 

Con respecto al "noviazgo", hay que pensar por adelantado qué tipos de relaciones se permitirán y cuáles no.  No solo importa la relación misma entre las dos personas sino también qué tipo de mensaje se comunica al resto por medio de tal comportamiento.  En nuestra comunidad, cuando un hombre y mujer muestran interés en tener una relación romántica, hacemos todo lo posible para que se mantengan castos, sin besarse o comportarse de alguna manera que produciría vergüenza en el futuro si tal pareja decide no casarse. Obviamente necesitan tiempo para conocerse y decidir si verdaderamente quieren comprometerse de por vida. Tratamos de ayudar en eso por medio de organizar oportunidades para que trabajen juntos y puedan hablar en privado.  Sin embargo, solemos evitar que tal pareja pase mucho tiempo a solas para minimizar la oportunidad de tentación.  Tampoco tomamos por sentado su interés en casarse.  Consideramos al matrimonio como una decisión extremadamente importante que requiere mucha oración y consejo.


ESTÁNDARES PARA MEMBRESÍA

Cada comunidad tendrá que establecer sus propias condiciones de membresía; es decir, definir a quién se le permitirá ser miembro de la comunidad.  Siempre hemos tenido un dilema con parejas que están en su segundo matrimonio (por haberse divorciado del primero) y han querido ser miembros de nuestra comunidad, y con parejas en las cuales una de las personas quiere unirse a la comunidad y la otra no.  Se tendrá que tener mucha sabiduría y sensibilidad para manejar cada situación como única y específica.  Esperamos que cualquier comunidad que se forme en base a las enseñanzas de Jesús, busque maneras de mantener los estándares altos de Jesús a la vez que ejerza gracia hacia los demás en obediencia a la dirección del Espíritu Santo.

Otro desafío con respecto a nuevos miembros es cuando vienen a la comunidad con grandes deudas.  Hay varias maneras de manejar esta situación y cada comunidad tendrá que decidir cuál manera aplicar a cada caso individual.  En general, hemos tratado de encontrar una manera de que la persona pueda pagar su propia deuda para que aprenda a tomar responsabilidad personal por haberse endeudado.  Esto se puede lograr trabajando (incluso si necesita seguir trabajando en el sistema, pero usando todo su sueldo para saldar la deuda, mientras vive "de gracia" en la comunidad que le proveerá comida, alojamiento, etc.); vendiendo todas sus posesiones y usar todos los ingresos para la deuda; o proveer una estructura en cual cierta cantidad de los donativos que la persona recibe del trabajo comunitario se destina hacia la deuda.  La comunidad puede también pagar una parte o la deuda entera para la persona.  La comunidad tendrá que decidir cuánto ayudar económicamente y cuánto ayudar a la persona en aprender a tomar responsabilidad por sus decisiones.

En nuestra comunidad también hemos usado un "tiempo de prueba" cuando alguien expresa un deseo de ser parte de la comunidad.  Este tiempo es necesario para que la persona pueda 'calcular el costo' de vivir en comunidad y ver si realmente es lo que quiere hacer. También le permite a la comunidad ver si la persona verdaderamente está comprometida con las metas de la comunidad o si simplemente está buscando un lugar donde los demás provean para sus necesidades.  El tiempo de prueba suele ser de una semana, aunque puede ser más largo si la persona o la comunidad necesita más tiempo antes de tomar una decisión. Durante este tiempo, la persona vive más o menos como un miembro de la comunidad, pero sin haber tomado decisiones irreversibles (ej. renunciar a todos sus bienes).  Al final del tiempo de prueba se puede decidir si la persona va a ser miembro, volver a su vida anterior o extender el tiempo de prueba.


RESOLVER BIEN LAS QUEJAS

El sistema de resolución de tres pasos que usamos nosotros para resolver quejas es una de las prácticas más bíblicas y útiles que hemos mantenido en nuestra comunidad.  Lo recomendamos mucho.  Este sistema consiste en hablar a solas con la persona con la cual se tiene una queja, y si no se puede resolver, involucrar a otras dos personas como testigos, quienes dan consejo y ayuden a resolver el desacuerdo.  Si no se escucha a los dos testigos, se trae la queja a la comunidad entera para resolverlo, y si alguien se rebela en contra de lo que decide la comunidad, se le pide a la persona irse hasta que lo puedan resolver.  (Ver Resolver Quejas

Algunas personas mantienen una filosofía de amor barato en la cual los problemas y las quejas que surgen se resuelven naturalmente sin ningún esfuerzo de su parte.  Pero hemos visto que el sistema que implementó Jesús para Su comunidad muestra mucho más amor a los demás que cualquier filosofía basado en ignorar los problemas.  No querer corregir a los demás cuando están cometiendo un error no los ayuda en resolver ningún problema, confusión o duda que ellos puedan tener espiritualmente. El fruto de no resolver las quejas también lleva al rencor y a una falsa unidad.  

Es importante tratar de no murmurar, chismear o decir cosas negativas sobre personas que no están presente.  Cuando esto no se puede evitar (ej. porque la persona de cual se habla no quiere estar presente en la comunidad), se tendrá que hacer el esfuerzo de expresar tales comentarios de la misma forma que se haría frente a la persona en cuestión.  También se podrá buscar la próxima oportunidad de hablar sobre esos temas con la persona.

En el caso de que una persona se fuera de una comunidad y quiera juntarse con otra comunidad conectada a la primera, a veces será necesario que la nueva comunidad sepa las razones por cuales la persona se fue.  Si hubo ofensas serias sobre comportamiento sexual, robo, violencia, etc. es justo que la nueva comunidad esté enterada para poder manejar la situación con sabiduría, y es justo también que la persona sepa lo que se está diciendo sobre ella a la otra comunidad.


MANTENER BUENA SALUD FÍSICA

Tradicionalmente, nuestra comunidad ha organizado tiempos para salir a correr juntos para mantener el estado físico.  Si los miembros de la comunidad ya están caminando y/o andando en la bicicleta cada día, quizás las carreras formales no sean necesarias.  Sin embargo, salir a correr o hacer algún otro deporte juntos también provee una actividad en la cual los miembros de la comunidad pueden divertirse juntos en forma sana.  Salir a correr es una de las maneras más baratas de hacer ejercicio, y competir con tiempos de desventajas (en el cual cada uno compite contra sí mismo tratando de igualar o mejorar su mejor tiempo) puede hacerlo aun más divertido.  Pero cada comunidad tendrá que decidir si necesita algún sistema de ejercicio físico y cuál será.

Hemos visto de algunas otras comunidades religiosas (no asociadas con nosotros) que cuando se les ha dado mucha libertad a sus miembros, muchos de ellos terminaron acostumbrándose a beber demasiado alcohol o a comer demasiado, hasta el punto de que algunos se volvieron alcohólicos y obesos.  Vale la pena prestar atención a cualquier señal que indique que la comunidad está yendo a esa dirección.  Generalmente, nosotros hemos mantenido un límite de dos bebidas en un día, no más que tres días a la semana, y nos ha servido muy bien durante muchos años, evitando así excesos y situaciones descontroladas. 

Este es otro tema con cual se necesita oración y sabiduría.  Si el dominio propio (por ej. beber en moderación) es difícil para siquiera UNO de los miembros de la comunidad, quizá se debería considerar la abstinencia total para todos... en solidaridad con el miembro más débil.


MANTENER COMPAÑERISMO

Para mantener el espíritu de comunidad es importante buscar actividades en cuales toda la comunidad pueda participar.  Algunas actividades serán esenciales para mantener la visión de la comunidad, mientras que otras simplemente ayudarán a profundizar el espíritu de compañerismo entre los miembros.

Para comunidades cristianas que se basan en las enseñanzas de Jesús, leer la Biblia juntos ayudará a mantener los principios cristianos en la mente de cada persona.  Artículos cristianos (como los que se encuentran en nuestra página web) también son importantes, ya que relacionan las enseñanzas de la biblia al día de hoy y al contexto de una comunidad que vive por fe.  Si la comunidad es demasiada orgullosa para aprender de la experiencia de otras comunidades que ya han estado obedeciendo a Jesús por muchos años, estará destinada a repetir muchos errores que podrían haberse evitado. 

En nuestra comunidad tenemos la tradición de pedir que cada miembro comparta una reflexión sobre lo que se ha leído.  Esto sirve para que cada miembro aclare su entendimiento del mensaje y también para discernir lo que está pasando espiritualmente con otras personas.  Jesús dice que la boca habla lo que está en el corazón.  Si alguien no quiere compartir una reflexión sobre lo que se ha leído, o no es claro con lo que comparte (por ej. compartiendo algo ambiguo que puede tener varios significados), puede ser una indicación de que la persona está luchando interiormente en contra del mensaje.  Mucha confusión se podría evitar si cada miembro (y especialmente los líderes) prestaran atención y escucharan sinceramente lo que comparten los demás sobre su entendimiento del mensaje.

Cada noche se puede decidir como grupo una actividad para hacer juntos.  Esto puede incluir ver una película, jugar a los naipes, jugar algún otro juego, o simplemente sentarse a charlar juntos.  Tales actividades fortalecerán relaciones los unos con los otros.


LA IMPORTANCIA DE CRECIMIENTO PERSONAL

Es muy importante que cada miembro de la comunidad tome responsabilidad de su propio crecimiento espiritual.  Una forma de medir tal crecimiento es pensar sobre cuáles metas espirituales uno quiere lograr, y mantener un gráfico o lista que se usará para ver si se han logrado tales metas.  Sin el compromiso de parte de los individuos en mantenerse fieles a Dios, no habrá forma de prevenir que tales personas se deslicen, cambien de idea y quieran volver al mundo.


PONERLO EN PRÁCTICA

Esperamos que estos consejos sean útiles para cualquier persona que siente el llamado de establecer una comunidad.  Seguramente se cometerán algunos errores en el camino.  Más que nada, hay que mantenerse conectados a Dios y seguir orando por un espíritu humilde y de amor que los ayude a aprender aun de sus errores.  No hay una lista de reglas que podrá reemplazar el deseo sincero de crecer espiritualmente.

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