La mayoría de las personas, en algún momento, se han preguntado sobre las numerosas y contradictorias doctrinas que circulan en el mundo en el nombre de Dios. La religión es una gran masa de declaraciones contradictorias, y es una selva demasiada densa para la mayoría de la gente educada que ni siquiera considera buscar refugio en ellas. Cuando llegamos a ser lo suficientemente inteligentes y examinamos una iglesia o religión al lado de la otra, podemos ver muchas contradicciones y nos damos cuenta que no puede ser que ambas tengan la razón, ya que se contradicen entre ellas. Una vez que hemos examinado a tres o cuatro, empezamos a dudar si siquiera una de ellas tiene la razón.

Se supone que cada uno de estos grupos está lleno de gente sincera que ha llegado a distintas conclusiones. Pero pensamos que si de eso se trata la sinceridad religiosa y la fe en Dios, entonces es mejor evitarla. Tal religión no es más confiable que la imaginación de uno.

¡Pero espera un segundo! ¿Qué hay si no son sinceros? ¿Qué pasa si cada religión está llena de gente que busca mentiras en vez de la verdad? ¿Qué pasa si los que buscan la verdad progresivamente y naturalmente se atraen los unos a los otros?

Esto es lo que este artículo intenta mostrar.

Para comenzar, tomemos un ejemplo secular para ver cómo funciona. Antes notamos que mucha gente no-religiosa saca la conclusión de que la religión no tiene sentido porque hay muchas distintas religiones, y porque dicen muchas cosas contradictorias. Pero esta gente hace exactamente lo que hacen esas religiones. Hacen una observación válida, pero su conclusión no lo es.

Uno no para de buscar el oro solamente porque hay tantas piedras sin valor en el suelo. Tampoco para de buscar la verdad simplemente por haber tantas mentiras. Sino, uno se vuelve parte de las mentiras. Así que el ateísmo y los argumentos que lo defienden, se vuelve, en su mayor parte, una de estas "doctrinas de conveniencia" tanto como las otras doctrinas propuestas por creyentes falsos. Nuestra naturaleza egoísta encuentra incómodo buscar un entendimiento de cómo eso sería una relación con nuestro Creador, así que inventamos enseñanzas cómodas para decir que Él no existe o que no importa si le prestamos atención. Puede ser que se usen algunos "hechos" para apoyar a tal ideología, pero no requiere un genio para ver que el argumento fundamental (de que no hay un Creador, o de que no se puede conocer) va en contra del sentido común en términos de causa y efecto.

Nadie es tan bobo para pensar que una botella de Coca Cola puede simplemente aparecer a la mañana en una playa como resultado de muchas casualidades naturales (tormentas de relámpagos, olas, viento, movimientos de piedras etc.) que de alguna forma unió papel, tinta, vidrio, azúcar, agua, cola, y otros ingredientes de las cantidades adecuadas como para llenar la botella, justo antes de que la tapa se enloqueció en un torbellino que lo selló firmemente. ¿Entonces por qué alguien sería tan tonto para pensar que la vida, el universo, y todo se produjo de la misma forma...simple y naturalmente de la nada?

¿Quieres saber por qué la gente piensa tales cosas? Conviene. Nada más y nada menos. Simplemente conviene. La gente se cansó de buscar, y crearon un dios a su propia imagen egoísta, y dijeron que era "verdad". Muy conveniente.

Y eso es exactamente lo que estas religiones contradictorias han hecho. Seguramente hubo, en algún tiempo, gente sincera en todas. Pero el resultado final sigue siendo un paquete de ideas convenientes. Parte del paquete existe por conveniencia de los fundadores, y otras partes existen para la comodidad de sus seguidores. La verdad sufre de ambas formas de conveniencia.

Miremos más fijamente a las supuestas doctrinas cristianas. ¿Quién en sus cabales concluiría, después de leer el Nuevo Testamento, que una razón fundamental por la cual Jesucristo vino a la tierra fue para enseñar a la gente cómo podrían ser ricos? No ricos espiritualmente, sino ricos con dólares, millonarios, adinerados, llenos de plata. Nadie tomaría esa conclusión. Sin embargo esa es una de las enseñanzas de supuestas denominaciones cristianas que está arrasando con muchas iglesias hoy en día. ¿Por qué? Porque vende como pan caliente. Llena las iglesias. Llena los platos de recolección. Hay pequeñas migajas de verdad en lo que enseñan los maestros del oro, pero el mensaje en su mayoría es una mentira.

¿Alguien que leyera el Nuevo Testamento por primera vez llegaría a la conclusión de que dice que debemos dejar de ser buenos, porque cualquiera que hace tal cosa sería culpable de tratar de "ganarse el cielo" por medio de sus obras? ¿Tomarían la conclusión de que Dios odia a la gente que sobre todo tratan de ser buenos? ¡Claro que no! No obstante esa enseñanza es aún más difundida que la enseñanza sobre la prosperidad material. También tiene algunos textos convenientes que usan para justificar el no obedecer lo que dice el resto de la Biblia. Pero simplemente es una doctrina para gente perezosa y egoísta que no quiere seguir las reglas como Cristo las puso.

Hay miles de otras doctrinas que operan de la misma forma. Cristo claramente enseñó, por ejemplo, que la gente divorciada no debe casarse de nuevo. Aún la gente casada lo puede ver. Pero no es una doctrina conveniente para la gente divorciada. Entonces ven lo que quieren ver, ¡y ya está! ...libros enteros se escriben para decir que casarse después de divorciarse está bien con Dios. Mientras aumenta la cantidad de gente divorciada, denominaciones enteras están adoptando esos libros como otra doctrina de conveniencia.

Se ha dicho que uno puede comprobar lo que quiere con la Biblia. En realidad no lo puedes hacer. Pero puedes fingir comprobar cualquier cosa con la Biblia, y si lo que enseñas es muy atrayente (conveniente), entonces a la gente no le va a importar si tu doctrina está en la Biblia o no. Cualquier texto vago que uses para "comprobar" tu enseñanza  bastará como justificación. No será porque hayas comprobado algo de verdad. Es simplemente porque lo que enseñas "conviene".

Aún con las diferencias en doctrina de menor importancia, la gente seguramente va a estar de acuerdo con cualquier doctrina que se enseña por la iglesia más cerca de su casa, o en la que se criaron, o en la que su pareja asiste. Dicho de otra forma: con cualquier iglesia que le conviene. Cambiarán sus creencias para estar conformes con la situación, en vez de tomarse el esfuerzo de cambiar su situación para conformar con la verdad. ¡Con razón hay tanta contradicción en las religiones!

Algunas de las muchas doctrinas convenientes que han surgido tras los años son enseñanzas sobre tener que tener reuniones sagradas los domingos, celebraciones de Navidad y Pascua, la infalibilidad de la Biblia, adoración de estatuas, y el arrebatamiento secreto. Ninguna de estas doctrinas tiene más que un par de textos torcidos o pedazos de razonamiento para apoyar la declaración de que representan la voluntad de Dios. Sin embargo permanecen porque convienen y porque son populares.

¿Y qué hace uno que sinceramente busca la verdad en medio de todo esto? La respuesta es fácil. Busca la verdad. Vas a ver partes de la verdad en todas las religiones. Pero sigue buscando. Si tienes mucha suerte, capaz te vas a encontrar con otros que sinceramente buscan la verdad. ¡Pero ten precaución! Tales personas son sumamente escasas en este mundo. Mientras los dos siguen buscando la verdad, habrá unidad impresionante en su búsqueda. Pero aun así, no puedes dejar que la conveniencia de su comunión te haga echar raíces y luego darte por vencido en el camino.

La verdad no es una cuestión de saberla toda o no saber nada. No es que la tienes un día y luego la pierdes el próximo. Tampoco careces de ella un día, y la encuentras perfectamente al día siguiente. En vez, o estás creciendo cada vez más hacia la verdad perfecta, o te estás deslizando de a poco hacia las afueras. En el proceso de deslizarte, es fácil convencerte de que estás hallando "nuevas verdades". Pero examinadas más fijamente, verás que estas "nuevas verdades" simplemente son doctrinas de conveniencia.

Deslizarse para un individuo, sucede de la misma forma que pasa con las instituciones grandes. Surge una situación en la cual estás enfrentado con una verdad incómoda sobre ti mismo. La puedes enfrentar y hacer lo que puedas para moldearte a ella, o inventar una doctrina de conveniencia que te justifica y que dice que estás correcto en tu posición terca de no cambiar. Esa doctrina se vuelve un nudo corredizo que estrangula cada vez más tu crecimiento espiritual.

Todavía recordarás todo lo que hayas aprendido hasta ese punto, y podrás asombrar y confundir a otros con tu apariencia espiritual. Pero, tu rara doctrina de conveniencia te va a bloquear de crecer más hacia la Verdad Perfecta. Porque la Verdad Perfecta es Dios mismo, y ya que Dios es un Dios celoso, no va a tolerar el dios falso de tu doctrina de conveniencia.  No va a bendecir espiritualmente a tus esfuerzos de promover una imitación de la verdad.

La solución para los que quieren encontrar la verdad es la de nunca parar de buscar más verdad, y nunca rechazar la verdad que encuentras. Cuanto más haces eso, más vas a poder ver por detrás del engaño del mundo religioso, y ver la Verdad Perfecta del otro lado. No será tan fácil como encontrar a los falsos, pero será infinitamente más satisfactorio.

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