No juzguéis para que no seáis juzgados.
(Mateo 7:1)

Si no nos gusta ser juzgados, entonces debemos tener cuidado cómo juzgamos. Jesús dijo, "Juzguen con juicio justo". (Juan 7:24) Es fácil ver los errores en los demás y todavía estar ciego a los errores en nosotros mismos. (Romanos 2:1-3) Aun Jesús sabía que la única manera justa de que él juzgue a la gente era aplicar los preceptos (es decir, la verdad) justa equitativamente a ambas caras del tema. (Juan 12:47)

Porque con el juicio con que juzguéis, seréis juzgados; y con la medida con que midáis, se os medirá.
(Mateo 7:2)

"Lo que un hombre siembra, eso también cosechará" (Gálatas 6:7-9). Las enseñanzas de Cristo son la piedra angular (o regla) por cual juzgar todas las acciones. Si sembramos solamente las palabras de Jesús, convenceremos y salvaremos al mundo, sin condenarlos (Juan 3:17-21).

¿Y por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta de la viga que está en tu propio ojo?
(Mateo 7:3)

Compararnos a otros nos hará santurrones si somos mejores o deprimidos si somos peores. Pablo advirtió contra felicitarse en base de las comparaciones (1 Corintios 10:12). Mejor es compararse con el Hijo perfecto de Dios. ¡Hay solamente una mota de diferencia entre el mejor de nosotros y el peor de nosotros comparado con la diferencia entre el mejor de nosotros y Jesús! El mejor hombre en la tierra es como un asqueroso trapo menstruoso para Dios (Isaías 64:6). Cuando Dios buscó un hombre perfecto, cada uno que él encontró era asqueroso (Salmos 4:2-3). "todos han pecado y están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23).

¿O cómo puedes decir a tu hermano: "Déjame sacarte la mota del ojo", cuando la viga está en tu propio ojo?
(Mateo 7:4)

La religión se enfoca en todos los temas equivocados. Jesús lo llamó "colando un mosquito y tragando un camello" (Mateo 23:24). La iglesia ha considerado montañas a los montículos, mientras que no hace caso a los grandes temas que Jesús mencionó. Esta serie de artículos sobre el Sermón del Monte juzga a la iglesia (también como nos juzga a todos), pero lo hace en base a las palabras de Jesús --la "gloria de Dios" - - y no en base a alguna justicia presumida en nosotros mismos. Aunque fuéramos más pecaminosos que la mayoría de las iglesias no significaría que las enseñanzas de Jesús fueran menos ciertas.  Jesús es la viga, o tronco en nuestros ojos.  Él es la montaña por la cual tropezamos. Él es el camello que intentamos tragar. Él es la piedra angular que echamos a un lado. Tú y yo, y nuestra justicia comparativa son solamente motas...  montículos... mosquitos en comparación.

¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás con claridad para sacar la mota del ojo de tu hermano.
(Mateo 7:5)

"Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios" (1 Pedro 4:17). ¿Cómo podemos juzgar al mundo si no hemos aprendido a juzgarnos a nosotros mismos? (1 Corintios 6:2-3) En las iglesias, el mensaje de la misericordia y el perdón se ha reservado sólo para los que llenan las bolsas de ofrendas, mientras que bombardean al público en general con campañas contra el juego, la desnudez, y el alcohol. Pero Jesús es famoso por sus amistades con los colectores de impuesto, las prostitutas, y los alcohólicos. En luz de lo que realmente enseñó Jesús, ¡los santurrones necesitan la conversión tanto como los ateos!

No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las huellen con sus patas, y volviéndose os despedacen.
(Mateo 7:6)

Jesús dijo que sus enseñanzas sobre el reino de Dios son como la perla más grande del mundo, por la cual un hombre venderá todo que él posee. (Mateo 13:45-46). Pero a los cerdos y perros no les sirven nada las perlas. No pueden ver el valor de las palabras de Jesús, así que las torcerán, las contradirán, e intentarán destruirlas.  Los "perros" son los que ponen su fe en la religión para salvarlos (Filipenses 3:2). Tal orgullo religioso es un montón de mier... (perdón, no podemos usar la palabra que Jesús quizás hubiera utilizado aquí, porque la gente religiosa echa por fuera todo lo demás que hemos dicho para escandalizar esa palabra... ¡otro caso de colar los mosquitos y tragar camellos!) De todas formas, es un montón de caca comparado a las enseñanzas de Jesús (Filipenses 3:5-8). Los cerdos y los perros tienen el mismo respeto por las enseñanzas de Cristo que nosotros tenemos por su vómito (2 Pedro 2:20-22). El cristianismo no es un argumento (1 Timoteo 6:3-5). No intentes convencer a la gente religiosa de que tienes razón. Busca en otro lugar, por la gente que tiene hambre por la verdad y que no está llena de su justicia propia. (Mateo 9:13).

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
(Mateo 7:7)

Si tienes hambre por amor entonces todo lo que necesitas hacer es pedírselo a Dios. Yo juzgo a la gente y después hago las mismas cosas por cuales las juzgue; y tú lo haces también. Pero Jesús supo que no podríamos ser perfectos por nosotros mismos, así que él murió como pago por adelantado por todos nuestros pecados. No puedes ganar este perdón. Apenas debes PEDIRLO y Dios te lo dará.

Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
(Mateo 7:8)

El mundo necesita el amor más que cualquier otra cosa. "Dios es amor" (1 Juan 4:8). Incluso cuando no somos cariñosos, Dios todavía nos ama. "En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó." (1 Juan 4:10). Cada uno de nosotros necesitamos este amor cada día de nuestras vidas. "¡Ven! El que tenga sed, venga; y el que quiera, tome gratuitamente del agua de la vida." (Apocalipsis 22:17). Somos TODOS asquerosos pecadores podridos, y somos TODOS asquerosos hipócritas podridos delante de Dios.

¿O qué hombre hay entre vosotros que si su hijo le pide pan, le dará una piedra, o si le pide un pescado, le dará una serpiente?
(Mateo 7:9-10)

Los padres saben lo que es bueno para sus niños, y están contentos dándoles cosas buenas. Pero ellos no darán a sus niños cualquier cosa que los dañe. Si deseas que tus oraciones sean contestadas, entonces debes pedir cosas buenas. "Pedís y no recibís, porque pedís con malos propósitos, para gastarlo en vuestros placeres." (Santiago 4:3).

Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden?
(Mateo 7:11)

Lucas reemplaza las palabras "cosas buenas" con "el Espíritu Santo" en este pasaje (Lucas 11:13). La abundancia material no es las "cosas buenas" que Jesús ofreció. El Espíritu Santo de amor de Dios es su "cosa buena". Un hombre una vez preguntó, "¿Qué buena cosa debo hacer para tener vida eterna?" Jesús contestó, "Vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres y sígueme." Si le pides a Dios la fe y el amor para hacer esa buena cosa, ¡él promete dártelos!

Por eso, todo cuanto queráis que os hagan los hombres, así también haced vosotros con ellos, porque esta es la ley y los profetas.
(Mateo 7:12)

La biblia entera se trata sobre el amor. No necesitas mucha teología para amar a tu prójimo. Hasta el buen samaritano hereje mostró eso (Lucas 10:33-37). Cometerás muchos errores, pero si deseas sinceramente amar a Dios y a los demás, entonces ya tienes todo lo importante de la biblia. (Mateo 22:37-40). Y si no deseas hacer estas buenas cosas, ¡quedarás perdido! (1 Juan 4:20)

Dios te ofrece la vida eterna a cambio por la vida temporaria e insignificante que tienes ahora.  No mereces esta oportunidad.  Solo necesitas pedirle a Dios por Su Espíritu Santo para ayudarte a hacer Su voluntad. ¿Qué esperas?

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